Niños y Covid 19: sistema inmune joven

por | 18 Sep, 2021 | Covid 19, Pediatría, Variantes | 0 Comentarios

8 minutos de lectura

277 vistas

Se publicó el 9 de septiembre en Nature, Niños y el Covid-19: por qué el sistema inmune joven está todavía en lo alto, acerca de la relación de los niños con el Covid-19. La inmunidad innata podría explicar por qué los niños han lidiado mejor con el virus.

Tempranamente en la pandemia, los hospitales pediátricos estuvieron relativamente tranquilos, por lo que fueron reutilizados en la atención de adultos, así como su personal. Las personas menores de 18 años contabilizan <2% de las hospitalizaciones. 3649 niños enfermaron entre marzo del 2020 y agosto del 2021, y 421 niños fallecieron en ese período en los Estados Unidos.

El comportamiento del SARS-CoV-2 es anormal con los niños: en otros virus, como la gripe y el virus sincicial respiratorio, los niños pequeños y los adultos mayores son típicamente los más vulnerables, con una curva de malos resultados en relación a a la edad, con forma de «U». Pero en el Covid-19, está curva en el extremo de los niños, es la parte más baja de una pendiente. Uno de los datos más destacados de está pandemia es que los niños están relativamente protegidos.

Los adultos, por infección o vacunación previa, cuentan con el beneficio de la experiencia. Su sistema inmune ha sido entrenado para lidiar con patógenos parecidos. La novedad del SARS-CoV-2 alteró el campo de juego, y mostró que los niños son naturalmente mejores en controlar las infecciones virales. Su sistema inmune, no tiene experiencia, pero no es que sea inefectivo.

La razón por la cuál a los niños les ha ido mejor con el Covid-19 parece residir en la respuesta inmune innata. La aparición de la variante Delta, ha hecho la búsqueda de respuestas más urgente.

Los niños están empezando a ser una porción importante de las infecciones y hospitalizaciones reportadas en los Estados Unidos y en el mundo. Estás tendencias pueden ser por la alta transmisibilidad de Delta, así como por el hecho de que muchos adultos están protegidos por las vacunas. Por ahora no sabemos si los niños son más vulnerables a Delta, y si les va peor qué con otras variantes.

La Academia Americana de Pediatría informó que hasta el último mes, el 15% de todos los casos de Covid-19 en los Estados Unidos habían sido en <21 años (casi 5 millones de personas). En India, una encuesta serológicas encontró que la mitad de los niños, y 2/3 de los adultos, tenían anticuerpos contra el SARS-CoV-2. Los niños pueden tener cargas virales de SARS-CoV-2 tan altas como los adultos, lo que quiere decir, que infectan.

En un estudio, en el que compararon la respuesta inmune de 65 individuos < de 24 años, con 60 individuos mayores, encontraron que ambos grupos producían similares niveles de anticuerpos, pero que los más jóvenes, producían menos cantidad de anticuerpos neutralizantes, relacionados más con la respuesta inmune adaptativa (el brazo de la inmunidad que aprende sobre un patógeno, y qué ayuda a eliminarlo rápidamente, si vuelve a aparecer.

En cambio, los más jóvenes tenían niveles más altos de interferón gamma e interleuquina-17, producidas por células de la respuesta inmune innata, probablemente ubicadas en la vía aérea, con la función de alertar al sistema inmune sobre la llegada de un patógeno.

Los más jóvenes parecen montar una respuesta inmune adaptativa menos robusta, a expensas de una menor respuesta inmune innata, más eficiente en eliminar la amenaza. Una sobreactivación de la respuesta inmune adaptativa en los adultos, podría ser la causa de las complicaciones en el Covid-19.

Respecto a la respuesta inmune innata, comparado con los adultos, los niños tienen más altos niveles de moléculas de señalización, como interferón e interleuquinas, y una mayor expresión de los genes que codifican estás proteínas.

También tienen mayores niveles de células linfoides innatas. Estos niveles declinan con la edad, principalmente en los hombres, lo que podría justificar un mayor riesgo de enfermedad grave en este grupo. Los adultos con enfermedad grave, y los niños con síntomas, tienen valores reducidos se estás células.

Los niños también tienen niveles más altos de neutrófilos activados, que decaen con la edad, que son la primera línea de defensa en la respuesta a invasores desconocidos. Estos ingieren a las partículas virales, sin que tengan la chance de reproducirse. En la mucosa nasal, células epiteliales alineadas también coordinan una mejor y más rápida respuesta inmune en los niños.

Todo esto en conjunto hace que a un adulto le llevo 2 días montar un sistema defensa al virus, al nivel que los niños lo tienen desde el día 0. Este retraso en el tiempo es la que marca la diferencia entre los niños y los adultos. Un estudio en adultos encontró que un pequeño grupo de adultos con Covid-19 grave tienen mutaciones que afectan la actividad del interferón tipo 1.

Otro estudio encontró que 1 de cada 10 adultos con Covid-19 grave tiene anticuerpos que bloquean la actividad de estos interferones. La prevalencia de estos anticuerpos aumenta con la edad. Una sobreactivación de la respuesta inmune innata podría también ser perjudicial. Es el ejemplo de las personas con Síndrome de Down, que tienen más riesgo de Covid-19 grave. El cromosoma extra contiene genes relacionados con la respuesta del interferón tipo 1.

Por lo tanto, la respuesta inmune innata tiene que ser precisa, ni deficiente, ni excesiva. El «tono inmunológico» es diferente en los niños. Años de exposición a muchos coronavirus lleva a los adultos a montar respuestas inmunes contra el SARS-CoV-2 similares a como lo harían contra otros virus de la familia, resultando en una respuesta inmune menos eficiente (teoría del «pecado original antigénico»). En contraste, los niños montan contra el SARS-CoV-2 una nueva, más fresca, más ajustada al nuevo virus.

Los adultos tienen más anticuerpos con reactividad cruzada entre antígenos del SARS-CoV-2 y otros coronavirus, mientras que los niños tienden a producir un amplio rango de anticuerpos contra distintas secciones de virus. Los niños tienen también menos tendencia a formar coágulos en los vasos sanguíneos, lo que les ofrece cierta protección contra los efectos adversos del Covid-19.

No todos los niños tienen una enfermedad leve o asintomática. Algunos niños con comorbilidades, como enfermedades cardíacas crónicas o cáncer, tienen neumonía grave por SARS-CoV-2. El 14% de los niños que tuvieron un test positivo para SARS-COV-2 tiene síntomas persistentes, 3 meses después de la enfermedad aguda.

Un pequeño grupo de niños (3 cada 10.000 individuos infectados, <21 años), desarrolla un síndrome Inflamatorio multisistémico (MIS-C, multi-system inflammatory syndrome in children ), un mes después de tener la infección, síntomas constitucionales, falla cardíaca, dolor abdominal, conjuntivitis, con mínimo compromiso de los pulmones. Este podría ser el resultado de una respuesta exagerada de anticuerpos o de la reacción de células T a la infección.

A medida que la pandemia avanza, se teme que el virus pueda evolucionar a formas que burlen la respuesta inmune innata de los niños. La variante Alfa (Británica), desarrolló trampas que le permiten suprimir parte de la respuesta inmune innata. Se teme que Delta logré hacer lo mismo. Por el momento, el aumento de las hospitalizaciones de niños dónde circula Delta parece ser el resultado del aumento de la transmisión en todas la edades, combinado con el hecho de que muchos adultos están vacunados o ya han sido infectados.

Casi todos los virus desarrollan formas de evadir al respuesta inmune innata, y el Covid-19 probablemente no sea la excepción a la regla. Por ahora, los niños siguen ganando con su inmunidad innata.

AUSPICIAN ESTE ESPACIO

Encontrá más información!

Seguinos en Redes!

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas Novedades

Pin It on Pinterest

Share This