Dormir 7 horas por noche ya no alcanza para garantizar un descanso reparador. La Encuesta Global del Sueño 2025 de ResMed, realizada en 30.026 adultos de 13 países (Estados Unidos, Brasil, Reino Unido, Francia, Alemania, India, China, Japón, Singapur, Australia, entre otros), muestra que casi la mitad de las noches no son percibidas como de buena calidad y que el estrés y la ansiedad se han convertido en los principales condicionantes del dormir. Además, se observan diferencias consistentes entre hombres y mujeres, tanto en la forma en que se manifiestan los trastornos del sueño como en su detección. En este contexto, el mal dormir deja de ser un síntoma aislado y se consolida como un indicador temprano de vulnerabilidad biopsicosocial. Lo resumimos en INFOMED.