Gripe o virus del camello: ¿Qué es eso?

por | 16, Dic, 2022 | Infectología

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La «gripe o virus del camello» llegó a los medios de comunicación del mundo, luego de que se comunicaran una supuesta serie de casos en Qatar (1). La vuelta de un virus viejo conocido. Revisamos en INFOMED lo que se sabe del segundo coronavirus pandémico que se descubrió, de la mano de la Organización Mundial de la Salud (2).

PUNTOS CLAVE

  • El «virus o gripe del camello» es el MERS, el segundo coronavirus que generó un brote internacional, luego del SARS, y antes de la pandemia del Covid-19.
  • Desde que surgió en el año 2012, generó alrededor de 3300 casos en 27 países del mundo.
  • Es un virus respiratorio, que causa con frecuencia neumonía grave, con una mortalidad del 35%.
  • Es una zoonosis, cuyo reservorio son los dromedarios, un camélido de una sola giba que habita en Asia y África, y se usa como transporte, para el turismo, y como alimento. El contagio entre personas es muchísimo menos frecuente que con el SARS-CoV-2, y la mayoría de los casos de contagios por esta vía, fueron en contactos estrechos y personal de salud.
  • No existe vacuna ni tratamiento específico, siendo la terapia que se aplica a los pacientes, de sostén.

¿Por qué estamos hablando ahora de gripe de los camellos?

Se reportó en Qatar, la sede de la copa mundial de fútbol, una supuesta serie de casos, que incluyeron integrantes de la selección de Francia infectados por un virus ya conocido desde hace una década, el MERS.

¿Qué es la gripe o virus del camello?

La «gripe o virus del camello» es nada más, y nada menos, que la infección causada por el virus del Síndrome Respiratorio de Oriente Medio, o MERS, por su sigla en inglés.

Este es el segundo coronavirus que causó una pandemia en el año 2012. Se reportó en Arabia Saudita, y generó un brote internacional, con 27 países afectados. Hasta el momento, en el mundo, desde abril del 2012, se reportaron menos de 3.300 casos.

¿Qué sabemos del MERS?

El MERS es una enfermedad respiratoria viral provocada por un coronavirus, el MERS-CoV, que fue detectado por primera vez en Arabia Saudita en 2012. Este fue el segundo coronavirus que generó un brote internacional, después del SARS entre los años 2002-2004, hasta que surgió el SARS-CoV-2 y el Covid-19 en el año 2019, con una pandemia que dejó al SARS y al MERS, en un segundo plano, bien lejos.

Los coronavirus son una extensa familia de virus causantes de enfermedades que abarcan desde el resfrío común (son causa del 10% de los resfríos comunes), hasta el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), el MERS y el Covid-19.

Al igual que el SARS-CoV-2, los síntomas típicos del MERS son fiebre, tos y dificultad respiratoria.

La neumonía es mucho más frecuente que con el SARS-CoV-2. La mortalidad del MERS es del 35%, mucho más que el Covid-19 en su peor momento, cuando surgió, de alrededor del 2%.

El MERS-CoV es un virus zoonótico, lo que significa que se transmite de los animales a las personas.

El MERS-CoV se ha detectado en dromedarios, que son los camélidos de una sola joroba, que habitan en Asia y África, y son usados como medio de transporte, para el turismo, y para la alimentación (se usa su carne, leche, grasa, y cuero).

La transmisión de persona a persona es posible, pero menos frecuente, y ha tenido lugar predominantemente entre contactos directos y en entornos de atención de salud. Fuera de esos entornos de atención de salud, la transmisión de persona a persona ha sido limitada. Esta es una diferencia fundamental con el Covid-19, en la cual inicialmente la infección es más leve, con un gran porcentaje de individuos sin síntomas, que contagian (3). Y por cada infectado por el SARS-CoV-2, puede haber hasta 9 casos de transmisión secundaria. En el MERS, en general, nos enteramos de que el infectado está enfermo.

¿Cuáles son las manifestaciones clínicas del MERS?

Al igual que el SARS-CoV-2, el MERS es un virus respiratorio, que puede causar neumonía grave con insuficiencia respiratoria aguda, pero con más frecuencia que el primero.

El espectro clínico de una infección por MERS-CoV abarca desde la ausencia de síntomas (infección asintomática, mucho menos frecuente que en el Covid-19), o síntomas respiratorios leves, hasta enfermedades respiratorias agudas graves, y la muerte.

Un cuadro típico del MERS consiste en fiebre, tos y dificultad respiratoria. La neumonía es una manifestación habitual, pero los pacientes con MERS no siempre desarrollan esta afección. También se han notificado síntomas gastrointestinales, como la diarrea.

Un cuadro grave de la enfermedad puede evidenciar una insuficiencia respiratoria que requiere ventilación mecánica o soporte vital en una unidad de cuidados intensivos.

Las personas mayores, las personas con sistemas inmunitarios debilitados y las personas con enfermedades crónicas, como nefropatías, cáncer, neumopatías crónicas, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y diabetes, parecen estar expuestas a un mayor riesgo de padecer un cuadro grave de la enfermedad. Esto es igual a lo que sucede con el SARS-CoV-2: les va peor a adultos mayores y a personas vulnerables.

Aproximadamente un 35% de los casos de MERS mueren. Esta cifra podría ser una sobreestimación de la verdadera tasa de mortalidad, ya que cabe la posibilidad de que los actuales sistemas de vigilancia no detecten los casos leves de MERS.

Desde la identificación del MERS-CoV en 2012, 27 países han notificado casos de MERS a la OMS: Alemania, Arabia Saudita, Argelia, Austria, Bahrein, China, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Grecia, Italia, Jordania, Kuwait, Líbano, Malasia, Omán, Países Bajos, Qatar, Reino Unido, República de Corea, República Islámica del Irán, Tailandia, Túnez, Türkiye y Yemen.

¿Cómo se transmite el MERS?

El MERS es una zoonosis: se transmite de animales a personas. Los seres humanos se infectan a través del contacto directo, o indirecto con dromedarios infectados, aunque aún no se conoce bien la vía de transmisión exacta. Se ha detectado en dromedarios en Asia y África.

Respecto a la transmisión de persona a persona, esta es posible, y ha tenido lugar predominantemente entre contactos directos y en entornos de atención de salud. Los mayores brotes se han producido en establecimientos de salud de Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y la República de Corea.

Fuera de los entornos de atención de salud, no se ha documentado una transmisión sostenida de persona a persona en ningún lugar del mundo.

Arabia Saudita ha notificado aproximadamente el 80% de los casos de infección en seres humanos, en gran parte como consecuencia de un contacto directo o indirecto con dromedarios infectados, o con personas infectadas en establecimientos de salud.

En los países árabes, ha habido una disparidad de género notable: el 80% de los afectados por el MERS son hombres. Se cree que esto se debe a los usos y costumbres, en los cuales las mujeres se cubren el rostro con más frecuencia (4).

Los casos detectados fuera de Oriente Medio suelen ser «importados» desde esa región. Hasta la fecha, solo se ha producido un escaso número de brotes fuera de Oriente Medio.

¿Cómo se previene, y cómo se trata?

En la actualidad no se dispone de ninguna vacuna, ni de ningún tratamiento específico aprobado, a diferencia de lo que sucede con el Covid-19. Hay varias vacunas y tratamientos específicos contra el MERS-CoV en proceso de desarrollo clínico. A falta de un tratamiento específico contra el MERS, el tratamiento de los pacientes contra esta enfermedad es de sostén.

Como precaución general, toda persona que visite granjas, mercados, establos u otros lugares donde haya dromedarios y otros animales debe adoptar medidas de higiene generales, como lavarse las manos con frecuencia, antes y después de tocar a los animales, y evitar el contacto con animales enfermos.

El consumo de productos de origen animal crudos o poco cocinados, incluidas la leche y la carne, conlleva un alto riesgo de infección. Los productos de origen animal que se procesan adecuadamente mediante cocción o pasteurización son seguros para el consumo. La carne y la leche de camello son productos seguros después de la pasteurización, la cocción u otros tratamientos térmicos.

En los establecimientos de salud, las medidas de prevención y control de la infección son fundamentales para evitar la posible propagación del MERS-CoV en estos entornos. Las medidas de prevención aplicadas con el Covid-19 son válidas para MERS.

¿Qué pasa con los viajes internacionales?

La OMS no recomienda imponer restricciones a los viajes, ni al comercio, ni cribados de entrada en relación con el MERS-CoV. Sí, se debe mantener una vigilancia rigurosa, especialmente los países que registran un gran número de viajeros o trabajadores migratorios que regresan de Oriente Medio.

¿Puede dejar secuelas el MERS?

Sí, puede dejar secuelas en pacientes críticos, así como en los que tuvieron una enfermedad más leve, algo similar a los que vemos en el síndrome de Covid-19 prolongado (5).

¿Qué pasa con los contactos estrechos de los pacientes con MERS (6)?

Según el CDC de los Estados Unidos, se debe hacer monitoreo de síntomas durante 14 días, y ante cualquier manifestación clínica compatible, consultar. No hablan acá de estar en aislamiento.

Referencias

Sobre el autor

Ramiro Heredia

Ramiro Heredia

AUTOR

Médico especialista en Medicina Interna. MN 117882 – Egresado de la Universidad de Buenos Aires. Médico de Planta, División Urgencias – Hospital de Clínicas José de San Martín. Coordinador del módulo Clínico, Curso bienal de Emergentología – SAPUE.

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