Puntos Clave
- El consumo moderado de café está asociado con menores riesgos de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
- Las Guías Dietéticas de EE. UU. recomiendan el consumo moderado de café, aunque su consumo excesivo sigue siendo controvertido.
- Factores como el tabaquismo y el método de preparación del café no modifican consistentemente su impacto en la salud.
- Beber café por la tarde/noche puede alterar los ritmos circadianos y afectar la salud, especialmente el sueño.
- Los patrones matutinos de consumo de café se asociaron con menor mortalidad en comparación con los patrones a lo largo del día.
- Tomar café por la mañana se vinculó con un 16% menos de riesgo de muerte por cualquier causa y reduce el riesgo de muerte cardiovascular en un 31% en comparación con los que no beben café.
- El consumo matutino de café también se asoció con un 28% menor riesgo de mortalidad frente a quienes lo consumen a lo largo del día.
Un café por favor
El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo. La mayoría de los estudios prospectivos encontraron que el consumo moderado de café está asociado con menores riesgos de diabetes mellitus tipo 2, de enfermedades cardiovasculares y de muerte.
Las Guías Dietéticas de Estados Unidos 2015-20 recomiendan el consumo moderado de café como parte de una dieta saludable. Pese a esto, la asociación entre el consumo excesivo de café (más de 3 a 5 tazas/día) y el riesgo de morir, sigue siendo controvertida.
Varios estudios han explorado si los factores clínicos o conductuales, pueden modificar la asociación entre la ingesta de café (especialmente la ingesta excesiva de esta infusión), y los resultados de salud. Entre estos factores clínicos o conductuales se han estudiado:
- El tabaquismo.
- La ingesta de café descafeinado
- La tasa de metabolismo de la cafeína determinada genéticamente
- Los edulcorantes añadidos al café
- El método de preparación del café
Hasta el momento, no hay evidencia consistente que respalde que estos factores modifiquen la asociación de la ingesta de café con los resultados de salud.
Cuestión de ritmos
Cada vez hay más pruebas que indican la importancia del ritmo circadiano en la regulación de las conductas de ingesta de alimentos y el metabolismo humano: algunos estudios han demostrado que el momento de la ingesta de alimentos puede modificar la asociación entre las comidas con los resultados de salud.
Ritmos circadianos: ¿qué son? (2)
Un ritmo circadiano es el ciclo de cambios físicos, mentales y conductuales que experimenta el cuerpo humano en un día de 24 horas. También se le conoce como el “reloj biológico” o “reloj interno”. El ritmo circadiano está controlado por el hipotálamo, una región del cerebro que envía señales a otras partes del cerebro, como la glándula pineal.
La glándula pineal produce melatonina, una hormona que, entre otros efectos, induce el sueño: esto es por qué sus niveles aumentan al anochecer. La luz es el principal factor que afecta los ritmos circadianos. Cuando la luz es captada por el ojo, las células de la retina envían impulsos nerviosos al hipotálamo, que le indican que deje de producir melatonina.
La sociedad actual, con horarios laborales cambiantes y exposición a la luz en horarios nocturnos, puede alterar los ritmos circadianos. Esto puede derivar en enfermedades o trastornos, como alteraciones inmunológicas, metabólicas o psicológicas. Para mantener un buen ritmo circadiano, es importante mantener un horario de sueño estricto y unas normas básicas.
El café se ha utilizado durante mucho tiempo para mejorar la vigilia y aliviar la somnolencia debido a los efectos estimulantes de la cafeína en el sistema nervioso central. Sin embargo, beber café más tarde en el día puede alterar los ritmos circadianos diarios y, por lo tanto, modificar la asociación entre la cantidad de ingesta de café y los resultados de salud. En efecto, una de las pautas de “higiene del sueño” (3), es no consumir café en las últimas horas del día, dado que puede afectar el reposo nocturno, y hoy sabemos que este es uno de los “8 escenciales de la vida” (4).
Un nuevo estudio: analizando el “ritmo circadiano” del consumo de café
Un grupo de investigadores de Estados Unidos identificó los patrones de horarios de consumo de café en la población a través de datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES, por sus siglas en inglés) y validó estos patrones con otras cohortes de estudios.
Posteriormente, investigaron la asociación entre:
- Los patrones de horarios de consumo de café
- Las cantidades de consumo de café
- El riesgo de morir por todas las causas y por causas específicas en NHANES
Incluyeron a 40.725 adultos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición 1999-2018, que tenían información completa sobre datos dietéticos y 1.463 adultos del Estudio de Validación del Estilo de Vida de Mujeres y Hombres, que tenían datos completos sobre registros dietéticos de 7 días.
El trabajo y sus resultados fueron publicados en el European Heart Journal, la revista de la Asociación Europea del Corazón, en enero del 2025.
Los resultados: ¿qué encontraron en este estudio?
En este estudio observacional, se identificaron 2 patrones distintos de horarios de consumo de café:
- Patrón “de la mañana” (36% de los participantes)
- Patrón “de todo el día” (14% de los participantes)
Los “no tomadores de café” representaron el 48 %. Durante una mediana de seguimiento de 9.8 años, se registraron un total de 4.295 muertes por todas las causas.
Entre estas hubo:
- 1268 muertes por enfermedades cardiovasculares
- 934 muertes por cáncer
Después de ajustar las cantidades de consumo de café con cafeína y descafeinado, las horas de sueño y otros factores de confusión, el patrón de “tipo matutino”, en lugar del patrón de “tipo durante todo el día”, se asoció significativamente con menores riesgos de mortalidad por todas las causas (cociente de riesgos: 0.84, es decir, un 16 % menos de riesgo de morir por cualquier causa), y de morir específicamente de enfermedad cardiovascular (cociente de riesgos: 0.69; es decir, un 31 % menos de riesgo de morir de causa cardiovascular), en comparación con los que NO bebían café.
El momento de beber café modificó significativamente la asociación entre las cantidades de consumo de café y la mortalidad por todas las causas. Las mayores cantidades de consumo de café se asociaron significativamente con un menor riesgo de mortalidad por todas las causas en los participantes con patrón de “tipo matutino”, pero no en los que tenían patrón de tipo durante todo el día.
Tomar 3 tazas de café por día, durante la mañana, redujo la mortalidad un 28 % más, al compararlo con los que tomaban estas 3 tazas durante todo el día.
¿Cómo se explican estos resultados?
# Café con cafeína
El consumo de café con cafeína por la tarde, o por la noche, puede alterar los ritmos circadianos. Un ensayo clínico anterior mostró que el consumo excesivo de café por la tarde o por la noche se asoció con una disminución del 30% en la producción máxima de melatonina nocturna, en comparación con los controles. La melatonina es una hormona que tiene un papel clave en el ritmo circadiano, y sabemos que los niveles bajos de melatonina se asocian con niveles más altos de estrés oxidativo, niveles de presión arterial y riesgo de enfermedades cardiovasculares.
# Cafés con y sin cafeína
Una gran parte de los beneficios para la salud del café se logran a través de los efectos antiinflamatorios mediados por distintas sustancias bioactivas que forman parte de su composición. Algunas citocinas pro inflamatorias y marcadores de inflamación en la sangre también tienen patrones circadianos internos, donde normalmente son más altos en la mañana y luego disminuyen gradualmente hasta alcanzar su nivel más bajo alrededor de las 5 PM. Por lo tanto, cuando las cantidades de consumo de café son similares, el efecto antiinflamatorio de un patrón de consumo de café en la mañana puede ser más beneficioso que el de un patrón de consumo de café distribuido en la mañana, la tarde y la noche.
Las conclusiones: ¿que nos deja este estudio?
Tomar café por la mañana puede estar más fuertemente asociado con un menor riesgo de morir, al compararlo con los individuos que lo hacen más tarde en el día, y con los que no toman café.