Tai Chi: ¿puede ayudar esta disciplina milenaria a bajar la presión?

por | 18, Feb, 2024 | Pacientes

9 minutos de lectura

Revisamos en INFOMED una investigación china publicada en JAMA, con los resultados de un trabajo en el que compararon los efectos sobre la presión arterial, en pacientes con prehipertensión, de practicar Tai Chi, el arte marcial milenario chino, con el ejercicio físico (1).

PUNTOS CLAVE

  • La prehipertensión arterial se define como una presión arterial sistólica de 120 a 139 mg Hg, y una presión arterial diastólica de 80 a 89 mm Hg.

  • La prehipertensión es un factor de riesgo para desarrollar hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, aterosclerosis temprana y daño de órgano blanco.

  • Distintas guías de tratamiento proponen al ejercicio físico aeróbico, dentro de otros cambios en el estilo de vida, para tratar la prehipertensión arterial.

  • El Tai Chi es un arte marcial milenario chino, en el que se combinan ejercicios del cuerpo y de la mente de moderada intensidad, de prácticamente todos los grupos musculares, en el que los movimientos fluyen lentamente. Se conocen distintos beneficios de esta práctica sobre la salud. Es considerada una actividad para realizar a cualquier edad.

  • Un grupo de investigadores chinos comparó los efectos del Tai Chi, versus el ejercicio físico aeróbico, para el tratamiento de la prehipertensión arterial. Los resultados fueron publicados en JAMA.

  • Incluyeron a casi 350 adultos (edad media 49.3 años, casi la mitad hombres) con prehipertensión arterial. Los asignaron 1:1 a practicar Tai Chi o ejercicio físico aeróbico (4 veces por semana, durante 1 año). Midieron los efectos sobre la presión arterial.

  • Tras 1 año de seguimiento, el grupo Tai Chi redujo la presión arterial sistólica más que el grupo de ejercicio físico aeróbico: – 7.01 mm Hg versus – 4.61 mm Hg (2.4 mm Hg de diferencia a favor del arte marcial).

  • Lo mismo sucedió, en menor cuantía, con la presión arterial diastólica a los 6 y 12 meses, así como con la presión arterial sistólica nocturna medida mediante un monitoreo de la presión arterial de 24 horas (MAPA).

  • También se midieron distintos parámetros cardiometabólicos, como peso, IMC, perímetro de cintura y glucemia: estos no difirieron entre los grupos.

  • Vemos acá como el Tai Chi, un arte marcial que combina ejercicios del cuerpo y la mente, ayudó, tras 12 meses, a individuos con prehipertensión, a bajar significativamente los valores de su presión arterial sistólica, y en menor cuantía, diastólica, en comparación con el ejercicio físico aeróbico, una recomendación clásica en este grupo de pacientes.

Definiendo (y poniendo en su lugar) a la prehipertensión arterial

La prehipertensión se define como una presión arterial sistólica de 120 a 139 mm Hg, y/o una PA diastólica de 80 a 89 mm Hg.

La prehipertensión se asocia con un mayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares (enfermedad coronaria, enfermedad cerebrovascular, e infarto de miocardio).

Además, la prehipertensión se asocia con daño de órganos blanco, como arteriosclerosis temprana y disfunción del ventrículo izquierdo.

Por lo tanto, los pacientes con prehipertensión deben ser tratados precozmente con cambios de hábitos.

El 50.9% de la población adulta de China, tienen prehipertensión arterial, y este país asiático, es uno de los países, sino el país, con más población hipertensa del mundo.

Ejercicio y presión arterial

Cada vez hay más evidencia acerca de los efectos del ejercicio físico en la reducción de la presión arterial en personas con hipertensión o prehipertensión.

Todas las guías recomiendan el ejercicio como una prioridad en el tratamiento y manejo de los individuos con prehipertensión, ya que el ejercicio puede cambiar su estilo de vida, y es sumamente «rentable» en comparación con los antihipertensivos (algo bueno, bonito, barato).

Se recomienda el ejercicio aeróbico para reducir la presión arterial. Esto puede tener, para algunos individuos, algunas limitaciones, como la necesidad de espacio, y el posible riesgo de daño articular.

¿Si probamos con un arte marcial milenaria?

El Tai Chi Chuan o Tai Ji Quan, más conocido como Tai Chi, es un arte marcial milenario de origen chino que demostró tener muchos beneficios para la salud (2).

Este es una disciplina ancestral que ofrece relajación, reduce el estrés y la ansiedad, a la vez que mejora la flexibilidad del cuerpo, y el equilibrio de la mente. En efecto, es considerado un ejercicio del cuerpo y la mente multimodal, de moderada intensidad.

Con el Tai Chi se trabaja toda la fuerza muscular, tanto de la parte superior, como inferior del cuerpo, y también los músculos centrales (es decir el abdomen). Si se practica con regularidad puede compararse a un entrenamiento de fuerza.

Ciertos estudios científicos mostraron qué el Tai Chi puede reducir eficazmente la presión arterial.

Como forma de ejercicio es económico, y de bajo impacto (lo vemos en los parques de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires cada vez con más frecuencia). Puede ser practicado por individuos de todas las edades.

Sabemos además que mejora la flexibilidad y el equilibrio, y en poblaciones vulnerables (como los adultos mayores), disminuye el riesgo de caídas.

Un nuevo estudio de Tai Chi versus ejercicio aeróbico

Un grupo de investigadores de la Universidad de Beijing, China, propuso usar el Tai Chi para sustituir la recomendación de ejercicio aeróbico, para reducir la presión arterial, y compensar las limitaciones del ejercicio aeróbico hasta cierto punto.

Hasta ahora, la evidencia era escasa sobre si el Tai Chi es superior al ejercicio aeróbico para reducir la presión arterial, en pacientes con prehipertensión.

Para confirmar su hipótesis, llevaron adelante un ensayo clínico prospectivo, aleatorizado, simple ciego, entre julio del 2019 y enero del 2022 en 2 hospitales públicos de China.

Incluyeron a adultos de 18 a 65 años.

Los participantes fueron asignados al azar, en una proporción de 1:1 a:

  • Grupo de Tai Chi
  • Grupo de ejercicio aeróbico

Ambos grupos realizaron 4 sesiones semanales de estas actividades en forma supervisada, de 60 minutos cada una, durante 12 meses.

El resultado primario fue la presión arterial sistólica a los 12 meses medida en el consultorio.

Los resultados secundarios incluyeron la presión arterial sistólica a los 6 meses, y la presión arterial diastólica a los 6 y 12 meses (también medidas en consultorio), y la presión arterial medida en un ambulatorio de 24 horas (MAPA), a los 12 meses.

Los resultados: ¿qué encontraron en este estudio?

En el análisis final incluyeron 342 participantes. La edad media fue de 49.3 años. 166 eran hombres (48.5%).

Fueron asignados al azar a 1 de 2 grupos de intervención:

  • 173, Tai Chi
  • 169, ejercicio aeróbico

A los 12 meses, el cambio en la presión arterial sistólica en el consultorio fue significativamente diferente entre los grupos:

  • Grupo Tai Chi, cambio medio de −7.01 mm Hg.
  • Grupo ejercicio aeróbico, cambio medio de − 4.61 mm Hg.

La diferencia entre grupos fue de − 2.40 mm Hg a favor del Tai Chi.

A los 12 meses, NO hubo diferencias estadísticamente significativas en los valores de presión arterial diastólica entre los grupos (aunque en el grupo Tai Chi, fueron más bajas: -3.73 versus 2.55 mm Hg en el grupo ejercicio).

El análisis de la presión arterial sistólica en el consultorio a los 6 meses arrojó resultados similares, con una diferencia entre los grupos de −2.31 mm Hg, a favor del grupo Tai Chi.

Además, la presión arterial sistólica ambulatoria de 24 horas, así como la presión durante la noche (a partir del MAPA), se redujeron −2.16 y −4,08 mm Hg más, respectivamente, en el grupo de Tai Chi, en comparación con el grupo de ejercicio aeróbico.

Más pacientes en el grupo Tai Chi habían bajado su presión arterial sistólica más de 10 mm Hg a los 12 meses: 35% versus 27.8% del grupo ejercicio aeróbico.

Se midieron también distintos parámetros cardiometabólicos, como peso corporal, perímetro de cintura, Índice de Masa Corporal, y glucemia: estos fueron similares entre los grupos. Lo mismo sucedió con la ingesta calórica.

Las conclusiones: ¿qué nos deja este estudio?

En este estudio, que incluyó a pacientes con prehipertensión, una intervención de Tai Chi de 12 meses fue más efectiva que el ejercicio aeróbico para reducir la presión arterial sistólica.

También redujo la presión arterial diastólica y la presión arterial medida durante la noche, mediante un MAPA.

Estos hallazgos sugieren que el Tai Chi puede ayudar en la prevención de enfermedades cardiovasculares en poblaciones con prehipertensión.

Sobre el autor

Ramiro Heredia

Ramiro Heredia

AUTOR

Médico especialista en Medicina Interna. MN 117.882 – Egresado de la Universidad de Buenos Aires. Médico de Planta, Séptima Cátedra de Medicina – Hospital de Clínicas José de San Martín. Coordinador del módulo Clínico, Curso bienal de Emergentología – SAPUE. Asesor Médico, Gerencia Médica de Urgencias, OSDE. Contacto IG > @ramiroherediaok

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