Puntos Clave
- La obesidad es una enfermedad crónica, recidivante, multifactorial y de difícil manejo. Al menos 7 de cada 10 adultos en los Estados Unidos viven con sobrepeso u obesidad, y casi 6 de cada 10 lo hacen en Argentina.
- La piedra angular del tratamiento son los cambios en el estilo de vida, es decir, una dieta saludable y la práctica de ejercicio físico en forma regular.
- En los últimos años se sumaron al tratamiento los agonistas del receptor Glucagon-like peptide-1 (AR GLP-1), como liraglutida (Saxenda®), semaglutida (Ozempic /Wegoby®) y tirzepatid (Zepbpund ®).
- Muchos individuos, al discontinuar el tratamiento con estos fármacos, tienen una reganancia sustancial del peso.
- ¿Cuáles son las tasas y los factores asociados con la interrupción y el reinicio posterior del tratamiento con los AR GLP-1 entre adultos con sobrepeso u obesidad?
- Para responder estos interrogantes, un grupo de investigadores de Estados Unidos llevó adelante un estudió de cohorte de 125.474 pacientes con obesidad que iniciaron un tratamiento con AR GLP-1. Los separaron en 2 grupos: con diabetes tipo 2, y sin diabetes tipo 2. Los resultados se publicaron en JAMA.
- El 46.5% de los pacientes con diabetes tipo 2, y el 64.8% sin diabetes tipo 2, interrumpieron el tratamiento en el plazo de 1 año.
- El 47.3% de los pacientes con diabetes tipo 2, y el 36.3% sin diabetes tipo 2, reiniciaron posteriormente un AR GLP-1 en el plazo de 1 año.
- La pérdida de peso, los ingresos anuales bajos y los eventos adversos moderados a severos se asociaron significativamente con la interrupción, mientras que el recuperar el peso perdido se asoció significativamente con la reanudación.
- Este estudio sugiere que, aunque la mayoría de los pacientes interrumpen el tratamiento con AR GLP-1, las tasas de interrupción son significativamente más altas y las tasas de reinicio son significativamente más bajas para los pacientes sin diabetes tipo 2.
Un problema en crecimiento
Más del 73% de los adultos estadounidenses tienen obesidad o sobrepeso: esto genera gastos por más de 173 mil millones de dólares al año.
En los últimos años, surgieron los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón-1 (AR GLP-1). A esta familia pertenecen liraglutida, semaglutida y tirzepatida.
Este grupo de fármacos ayuda a reducir el peso, los niveles de hemoglobina glicosilada A1c y el riesgo cardiovascular.
Los ensayos sugieren que se deben continuar para obtener efectos sostenidos. No obstante, muchos individuos interrumpen su uso.
AR GLP-1: muy útiles, pero difíciles de sostener
El uso actual de los AR GLP-1 se ve muchas veces limitado por cuestiones relacionadas con distintos factores, cómo la tolerabilidad, la eficacia, el acceso y el costo. En Argentina, un tratamiento con semaglutida ronda los 400 dólares por mes, mientras que en Estados Unidos, alrededor de 900 dólares.
Más del 70% de los pacientes en ensayos clínicos de AR GLP-1 informaron eventos adversos, con mayor frecuencia gastrointestinales, que fueron leves.
Además, la pérdida de peso de la mayoría de los pacientes se estabiliza (es decir, se llega a una meseta). En consecuencia, la falta de pérdida de peso deseada podría llevar a la interrupción de los AR GLP-1 para algunos.
El acceso y la asequibilidad de los AR GLP-1 pueden representar una barrera importante para el inicio y el uso continuo.
Además, la cobertura limitada de los pagadores de los medicamentos contra la obesidad y el uso fuera de etiqueta de los medicamentos antidiabéticos, incluidos los AR GLP-1, todavía representan un desafío importante para muchos pacientes.
Por último, la escasez de AR GLP-1 puede limitar su uso continuado.
¿Cuántos pacientes dejan el tratamiento, y por qué?
Se han reportado tasas altas y muy variables de interrupción del tratamiento con GLP-1 AR al año, que van del 37% al 81%.
Se han asociado múltiples factores con la interrupción, incluidos el costo, el tipo de seguro, las comorbilidades y la ausencia de diabetes tipo 2.
La magnitud de la pérdida de peso (y su asociación con la interrupción del tratamiento con GLP-1 AR) se ha omitido en gran medida en análisis hasta el momento.
Además, los patrones de reinicio después de la interrupción se han caracterizado mal.
Debido a que los mismos factores asociados con la interrupción también pueden estar asociados con el reinicio, se necesitan más conocimientos sobre este.
Un nuevo estudio en busca de respuestas
En este estudio de cohorte retrospectivo se incluyeron 125.474 adultos con sobrepeso u obesidad que iniciaron un tratamiento reciente con un AR GLP-1 (liraglutida, semaglutida o tirzepatida) entre el 1 de enero de 2018 y el 31 de diciembre de 2023, con un índice de masa corporal inicial de 27 o más, con registros electrónicos del peso 2 meses antes del inicio del tratamiento y luego periódicamente.
Se realizó un seguimiento de los pacientes durante 2 años para evaluar la interrupción y durante 2 años adicionales para evaluar el reinicio.
Los pacientes fueron estratificados según la presencia de diabetes tipo 2 al inicio del estudio.
Los principales resultados medidos fueron la proporción de pacientes que interrumpieron y reiniciaron el tratamiento con AR GLP-1.
Los resultados: ¿Qué encontraron en este estudio?
En este estudio de cohorte, de se incluyeron 125.474 adultos. La edad media fue de 54.4 años. El 65.4% eran mujeres. El 61% tenían diabetes tipo 2.
La interrupción al año fue significativamente mayor para los pacientes sin diabetes tipo 2 (64.8 %) en comparación con aquellos con diabetes tipo 2 (46.5 %).
El lograr una mayor pérdida de peso (una reducción del 1% en el peso desde el inicio se asoció con un riesgo de interrupción 3.1% menor para los pacientes con diabetes tipo 2, y un riesgo de interrupción 3,3% menor para pacientes sin diabetes tipo 2), y el tener mayores ingresos (sólo diabetes tipo 2; > 80.000 dólares al año: cociente de riesgo o HR, 0.72), se asociaron significativamente con tasas más bajas de interrupción, mientras que los eventos adversos gastrointestinales moderados o graves se asociaron con un mayor riesgo de interrupción (con diabetes tipo 2: HR, 1.38; sin diabetes tipo 2: HR, 1.19).
De 41.792 pacientes que interrumpieron el tratamiento, la reiniciación al año fue menor para aquellos sin diabetes tipo 2 (36.3%) en comparación con aquellos con diabetes tipo 2 (47.3%).
La recuperación de peso del 1% desde la interrupción se asoció significativamente con mayores riesgos de reiniciación del 2.3% para los pacientes con diabetes tipo 2 y del 2.8% para los pacientes sin diabetes tipo 2.
Las conclusiones: ¿Qué nos deja este estudio?
En este estudio de cohorte, la mayoría de los pacientes con sobrepeso u obesidad interrumpieron el tratamiento con GLP-1 AR en el plazo de 1 año, pero aquellos sin diabetes tipo 2 tuvieron tasas de interrupción más altas, y tasas de reinicio más bajas.
Las desigualdades en el acceso y la adherencia a tratamientos efectivos tienen el potencial de exacerbar las disparidades en la obesidad.