Implicaciones clínicas de la “desatención” histórica, médica y social del clítoris

por | 3, Jun, 2023 | Sexología

12–13 minutos de lectura

El placer sexual es intrínseco a la existencia humana y sirve como una medida importante de la calidad de vida. El clítoris juega un papel central en la respuesta sexual y en la obtención del placer sexual en mujeres. A pesar de su importancia, el clítoris ha permanecido desconocido, tergiversado y omitido en la literatura médica y hasta censurado en la conciencia social.

PUNTOS CLAVE

  • El clítoris juega un papel central en la respuesta sexual femenina. A pesar de su importancia, ha permanecido desconocido y a menudo omitido en la literatura médica: la investigación publicada dedicada al pene es 20 veces mayor que la centrada en el clítoris

  • A lo largo de la historia, su estructura y función fueron censuradas por varios anatomistas debido al estigma social asociado con la sexualidad femenina. Recién en 2005 se logró describir con precisión la anatomía del clítoris, en contraste con el pene que ya había sido descrito completamente en el año 35 a. C. por Hipócrates.

  • El clítoris es una estructura multiplanar formada por dos bulbos clitoridianos internos, dos cuerpos cavernosos (compuestos de tejido eréctil) y un glande. Están rodeados por una vaina fibrosa: la túnica albugínea. El glande del clítoris es la única estructura externa y consiste en tejido no eréctil rico en inervación neural. El clítoris tiene inervación somática (nervios dorsales del clítoris) y autónoma (nervios cavernosos).

  • Como resultado del conocimiento insuficiente, muchas afecciones vulvares se atribuyen a factores estresantes emocionales y de la vida, por lo general, enmarcando a la persona como de alguna manera «responsable» de su condición médica.

  • Un procedimiento en la zona vulvar, sin una apreciación íntima de la ubicación del nervio dorsal del clítoris, puede provocar una lesión iatrogénica involuntaria en la inervación y la función del clítoris, generando un impacto profundo en la función sexual y en la calidad de vida.

  • El clítoris es un órgano vital y cumple un papel central en la salud sexual femenina: es el principal generador de orgasmos en las mujeres. Su invisibilización ha ocultado el conocimiento y las herramientas que muchas personas necesitan para alcanzar su bienestar sexual.

Introducción

El placer sexual es intrínseco a la existencia humana y sirve como una medida importante de la calidad de vida. El clítoris juega un papel central en la respuesta sexual y en la obtención del placer sexual en mujeres. A pesar de su importancia, el clítoris ha permanecido desconocido, tergiversado, omitido en la literatura médica y hasta censurado en la conciencia social.

Existe un déficit significativo en nuestro conocimiento fundamental de la anatomía y fisiología básica del clítoris.

En contraste, al pene, el homólogo anatómico del clítoris, le ha ido mucho mejor en la importancia dada en relación con la sexualidad humana y el descubrimiento científico. La investigación publicada dedicada al pene es 20 veces mayor que la centrada en el clítoris (Figura 1).

Número de títulos de temas médicos según parte del cuerpo

Número de títulos de temas médicos sobre el clítoris en Pubmed
Número de títulos de temas médicos sobre el pene en Pubmed

Número de títulos de temas médicos encontrados.

Descuido histórico del clítoris

La definición tradicional y excesivamente estrecha del sexo como “únicamente penetración del pene” ha contribuido a la invisibilización del clítoris como órgano de placer y, en última instancia, ha limitado la capacidad terapéutica del campo de la medicina sexual.

El descuido histórico y la controversia construida socialmente en torno a la existencia y función del clítoris (asociadas a la verguenza, el control y la opresión) han retrasado su avance médico y quirúrgico, lo que sin duda ha perjudicado a las pacientes.

Aunque se pueden encontrar referencias al clítoris en textos griegos, persas y árabes antiguos, no fue hasta el siglo XVI cuando los anatomistas italianos Realdo Colombo y Gabriele Falloppio describieron el clítoris y su relación con el placer sexual. A partir de este punto, el clítoris luego sufriría un “descubrimiento y redescubrimiento” a lo largo de la historia, ya que la estructura y su función fueron censuradas por varios anatomistas debido al estigma social asociado con la sexualidad femenina.

En el siglo XVI, Vesalius, quien es considerado el «padre de la anatomía moderna», afirmó que el clítoris no existía en mujeres sanas y que solo se encontraba entre «hermafroditas». Esta desinformación ampliamente aceptada permitió la aceptación y adopción generalizadas de prácticas inhumanas en la historia médica, incluida la clitoridectomía por “afecciones” que van desde la masturbación, la ninfomanía, la menorragia, la depresión, la epilepsia y las enfermedades mentales (p. ej., histeria, catatonia).

El movimiento feminista, con el surgimiento de la píldora anticonceptiva en la década del 60, condujo a la separación del sexo de la reproducción, modificando la mirada de la sociedad hacia el placer sexual.

Recién en 2005 se logró describir con precisión la anatomía del clítoris. Este retraso en la descripción anatómica correcta de un órgano que posee la mitad de la población mundial es contundente, especialmente si se tiene en cuenta que el pene había sido descrito completamente ya en el año 35 a. C. por Hipócrates.

La uróloga australiana, la Dra. Helen O’Connell, publicó un innovador estudio que por primera vez describe a través de imágenes tridimensionales la anatomía del clítoris en mujeres en distintas etapas de la vida, en comparación con la naturaleza lineal y externa del pene.

Lo que sabemos sobre la anatomía y fisiología del clítoris

El clítoris es una estructura multiplanar formada por dos bulbos clitoridianos internos, dos cuerpos cavernosos, todos compuestos de tejido eréctil, y un glande. Están rodeados por una vaina fibrosa: la túnica albugínea. El glande del clítoris es la única estructura externa y consiste en tejido no eréctil rico en inervación neural.

El clítoris está anclado superiormente al hueso púbico a través del ligamento suspensorio, lateralmente a los labios menores y centralmente a la uretra y la vagina. La irrigación del clítoris proviene de las arterias dorsales del clítoris, que surgen de la arteria pudenda, una rama de la arteria ilíaca interna.

El clítoris tiene inervación dual: somática y autónoma. Los nervios dorsales del clítoris (NDC), proporcionan la inervación somática y los nervios cavernosos la inervación autonómica. Los NDC, ramas del nervio pudendo, suministran la fuente principal de la sensación del clítoris. Los nervios cavernosos se originan en el plexo vaginal, que es un componente del plexo pélvico. Ambos sistemas están interconectados.

Brechas en la investigación y la educación

Todavía se sabe poco sobre el curso anatómico de la inervación autonómica del clítoris a través del nervio cavernoso debido a su naturaleza microscópica. La mayor parte de nuestra comprensión se deriva de modelos animales y especímenes de cadáveres fetales. En términos de fisiología del clítoris, estamos en las etapas nacientes de descubrimiento y comprensión.

Existen brechas significativas en nuestra educación médica y quirúrgica de la vulva en general. Históricamente, incluso cuando las representaciones de la anatomía vulvar se volvieron más precisas, el clítoris a menudo aún se omitía de las figuras médicas y quirúrgicas.

Hasta el día de hoy, las representaciones precisas del clítoris y la vulva no están bien documentadas o discutidas de manera consistente en los libros de texto médicos y quirúrgicos.

Aunque más de la mitad de la población tiene vulva, aún no es una práctica estándar que un médico en formación sea instruido en la examinación vulvar completa, incluyendo la evaluación del clítoris, incluso en especialidades que con frecuencia tratan y operan la anatomía de la vulva y el clítoris (ginecología, cirugía plástica, dermatología y urología). Como resultado, muchas afecciones vulvares se atribuyen a factores estresantes emocionales y de la vida, por lo general, enmarcando a la persona como de alguna manera «responsable» de su condición médica.

Un ejemplo clave de esto es la clitorodinia asociada a las adherencias del clítoris. Con una prevalencia de hasta el 25% de la población, se asocian a dolor, disminución de la excitación y anorgasmia y se mejoran enormemente con un tratamiento simple de lisis de las adherencias.

A pesar de la prevalencia, la lisis de las adherencias del clítoris no está nomenclado para fines de facturación, a diferencia de la lisis de las adherencias del pene. Debido a esto, los profesionales ni siquiera pueden facturar adecuadamente por el tratamiento de estas condiciones. Esto desincentiva aún más a los médicos para que diagnostiquen y traten estas afecciones y que se invierta en investigaciones que puedan avanzar en el tratamiento y diagnóstico de estas afecciones.

Implicaciones directas para los pacientes

Se ha estimado que, en los Estados Unidos, la carga económica anual de una afección vulvar común, la vulvodinia, es de 31 a 72 mil millones de dólares, incluyendo costos directos e indirectos de atención médica, así como costos sociales (por ejemplo, licencia por enfermedad). El desconocimiento del clítoris genera una seria inquietud con respecto a la seguridad de la cirugía vulvar.

Como la piel del capuchón del clítoris es bastante delgada, la cirugía en esta área sin una apreciación íntima de la ubicación del DNC puede provocar una lesión iatrogénica involuntaria en la inervación y la función del clítoris. Esta es sin duda una complicación devastadora con un impacto profundo en la función sexual y la calidad de vida.

Existe también información limitada sobre el impacto de las hormonas en el clítoris, no solo el estrógeno sino también la testosterona.

El estrógeno y la testosterona existen en el cuerpo humano, independientemente del género. Este modelo de «una hormona, un género» es, en última instancia, anticientífico y juega con el dogma social que todavía existe hoy y enmarca y da forma a la práctica diaria.

Avanzando

La omisión del clítoris ha resultado en una falta general de conciencia del mismo y falta de investigación y descubrimiento científico, contribuyendo directamente a malos resultados en los pacientes.

La “defensa” del clítoris está creciendo y debe seguir haciéndolo. La llamada “brecha del orgasmo” existe por una razón. El clítoris es el principal generador de orgasmos en las mujeres. Descuidarlo ha ocultado el conocimiento y las herramientas que las personas necesitan para desbloquear su realización sexual.

La invisibilización del clítoris ha sido tan profunda que muchas personas ni siquiera son conscientes de su propia anatomía y de su papel en el bienestar sexual.

En este momento, quedan lagunas fundamentales no solo en el conocimiento de la anatomía y fisiología básicas, sino también en estados patológicos como la disfunción del orgasmo, las adherencias del clítoris, la excitación genital persistente, la vestibulodinia mediada por hormonas, la vestibulodinia neuroproliferativa y la clitorodinia, por nombrar algunas. A medida que aumente nuestro conocimiento del clítoris, seguirán surgiendo nuevos tratamientos para afecciones complejas.

El clítoris es un órgano vital y, por tal motivo, es imprescindible conocer su estructura, su función y centrar su papel en la salud sexual. Si no corregimos el rumbo, continuaremos perpetuando el daño y limitando nuestra capacidad de cuidar a las personas.

Sobre el autor

Maria Dolores Caamaño

Maria Dolores Caamaño

AUTOR

Médica especialista en Ginecología y Obstetricia. MN 134608 - Ginecología regenerativa funcional y estética. Sexología Clínica.

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