Estatinas: el timing es todo
Muchos pacientes tienen, por distintas condiciones, la indicación de recibir tratamiento con estatinas. En muchas ocasiones, consensuamos, o
“negociamos” con ellos, cuando y como empezar el tratamiento, que probablemente, sea de por vida.
Esto es muy frecuente, pero, como profesionales, a la vista de nuevas investigaciones,
deberíamos tener especial cuidado en la población de pacientes con diabetes mellitus tipo 1 y 2 que, por alguna condición, tienen que recibir estatinas. Estos individuos, de por sí, tienen un elevado riesgo de presentar un evento cardiovascular mayor, por su enfermedad de base.
La diabetes es un factor de riesgo conocido para desarrollar enfermedad cardiovascular aterosclerótica.
Para bajar este riesgo, guías como la de la ADA recomiendan la terapia con estatinas en pacientes de 40 a 75 años de edad, incluso sin otro factor de riesgo cardiovascular, o en pacientes más jóvenes, si hubiera algún otro factor de riesgo.
En la práctica, más de la mitad de los individuos con diabetes mellitus que tiene indicación de recibir estatinas (53%), en realidad no lo hacen.
El nuevo estudio
Un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de Yale, Estados Unidos, estudió la evolución de 7.239 pacientes con diabetes mellitus tipo 1 y 2, de los cuales, el 17.7% retrasó el tratamiento con estatinas recomendado durante una media de 2.7 años.
Los siguieron durante 10 años, en busca de eventos cardiovasculares mayores, como accidente cerebrovascular (ACV) isquémico, infarto agudo de miocardio (IAM), revascularización miocárdica, y muerte súbita de casualidad cardíaca.
Los resultados: ¿qué encontraron en este estudio?
La edad media de los participantes fue 55 años. 52.1% fueron mujeres. Todos tenían un LDL-colesterol promedio de 138 mg/dL. La Hemoglobina glicosilada A1C fue en promedio 7.5%. La mayoría tenían diabetes mellitus tipo 2.
Los que no arrancaron con estatinas cuando lo tenían que hacer, hasta que lo hicieron, tuvieron en promedio 4.6 visitas al médico. Una vez que estos iniciaron el tratamiento con estatinas, el tiempo promedio de tratamiento fue 7.1 años.
Tras 10 años de seguimiento, aquellos que aceptaron la medicación desde el principio tuvieron 6.4% de riesgo de sufrir un evento cardiovascular adverso, mientras que la tasa de quienes comenzaron más tarde y lo mantuvieron durante una media de 7.1 años. ascendió a 8.5 %.
Se ve acá como un retraso de tan solo 2.7 años en el uso de estatinas, aumentó el riesgo de tener un evento cardiovascular mayor en un 30%, a 10 años. Esto fue particularmente marcado para IAM y ACV isquémico.
Las conclusiones: ¿qué nos deja este estudio?
Estos hallazgos ponen de manifiesto que “la no aceptación”, o no implementación de la terapia con estatinas por parte de los pacientes con diabetes, podría tener un impacto importante en su salud.
Los médicos deben hacer lo posible para ayudar a estas personas de alto riesgo, a tomar decisiones plenamente informadas sobre sus opciones de tratamiento.