Puntos Clave
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Las infecciones del torrente sanguíneo (o bacteriemias) son comunes y pueden ser letales. En todo el mundo producen 2.9 millones de muertes anualmente.
- El tratamiento antibiótico de corta duración ha suscitado inquietudes respecto a que duraciones insuficientes podrían dar lugar al fracaso clínico, recaída de la infección y selección de resistencia en el patógeno culpable.
- Ante la falta de evidencia que guíe la práctica clínica, las recomendaciones sobre la duración del tratamiento para pacientes con bacteriemia son variables.
- Un grupo de investigadores de Australia y Nueva Zelanda llevó adelante el ensayo donde evaluaron 7 días de tratamiento antibiótico, en comparación con 14 días de tratamiento, en pacientes con bacteriemia.
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Llevaron a cabo el ensayo en 74 centros hospitalarios de 7 países. Asignaron aleatoriamente a pacientes hospitalizados, a recibir tratamiento antibiótico durante 7 o 14 días.
- Al momento de la inclusión, el 55 % de los pacientes se encontraba en la Unidad de Cuidados Intensivos, y el 45 % en salas de hospitalización.
- En pacientes hospitalizados con infección del torrente sanguíneo, el tratamiento con antibióticos durante 7 días no fue inferior al tratamiento durante 14 días.
Frecuentes y potencialmente letales
Las infecciones del torrente sanguíneo (o bacteriemias) son comunes y pueden ser letales: solo en América del Norte se producen más de 600.000 casos y se estima que 90.000 muertes relacionadas, al año.
En todo el mundo producen 2.9 millones de muertes anualmente.
Las infecciones del torrente sanguíneo se originan en diversos focos infecciosos y, en conjunto, se encuentran entre las 7 principales causas de muerte.
La terapia antibiótica temprana y adecuada mejora la supervivencia, pero la duración del tratamiento no se ha estudiado lo suficiente.
Tradicionalmente, el tratamiento antibiótico de corta duración ha suscitado inquietudes respecto a que duraciones insuficientes podrían dar lugar al fracaso clínico, recaída de la infección y selección de resistencia en el patógeno culpable.
Los daños de una duración excesiva del tratamiento incluyen eventos adversos evitables, infección por Clostridioides difficile, desarrollo de resistencia entre bacterias no objetivo, y costos excesivos.
Los ensayos clínicos aleatorizados han documentado la no inferioridad de duraciones más cortas de tratamiento (7 días o menos) en comparación con duraciones más largas para infecciones bacterianas, incluyendo neumonía adquirida en la comunidad y adquirida en el hospital, infección intraabdominal no complicada, pielonefritis, y celulitis. Sin embargo, existen limitaciones para generalizar los resultados de estos ensayos previos.
Ante la falta de evidencia que guíe la práctica clínica, las recomendaciones sobre la duración del tratamiento para pacientes con bacteriemia son variables, con una duración media de 14 días o más para pacientes con enfermedades graves.
Un nuevo estudio en busca del número mágico: ¿Cuánto se trata una bacteriemia?
Un grupo de investigadores de Australia y Nueva Zelanda llevó adelante el ensayo clínico aleatorizado “BALANCE” (acrónimo derivado de la frase en inglés “Longitud o tiempo de Antibióticos Realmente Necesaria para la Efectividad Clínica en Bacteriemia”).
Evaluaron 7 días de tratamiento antibiótico, en comparación con 14 días de tratamiento, en pacientes con bacteriemia.
Plantearon la hipótesis de que 7 días de tratamiento NO serían inferiores a 14 días de tratamiento en cuanto a mortalidad, y que aportarían beneficios, como la disminución de la exposición a los antimicrobianos, las complicaciones y la resistencia. Llevaron a cabo el ensayo en 74 centros hospitalarios de 7 países.
Asignaron aleatoriamente a pacientes hospitalizados (incluidos pacientes en la unidad de cuidados intensivos con bacteriemia), a recibir tratamiento antibiótico durante 7 o 14 días.
La selección, la dosis y la vía de administración del antibiótico quedaron a criterio del equipo médico. Se excluyeron pacientes con inmunosupresión grave, focos que requirieran tratamiento prolongado, cultivos únicos con posibles contaminantes o cultivos con Staphylococcus aureus.
El resultado principal fue la muerte por cualquier causa a los 90 días del diagnóstico de la bacteriemia, con un margen de no inferioridad de 4 puntos porcentuales.
Los resultados: ¿qué encontraron en este estudio?
En total, 3.608 pacientes fueron aleatorizados y se incluyeron en el análisis por intención de tratar:
- 1.814 pacientes se les asignó un tratamiento antibiótico de 7 días.
- 1.794, fueron asignados a recibir 14 días de tratamiento.
Al momento de la inclusión, el 55 % de los pacientes se encontraba en la Unidad de Cuidados Intensivos, y el 45 % en salas de hospitalización. Las infecciones se adquirieron en:
- Comunidad, 75.4%
- Salas de hospitalización, 13.4%
- Unidad de Cuidados Intensivos, 11.2%
La bacteriemia se originó con mayor frecuencia en:
- Tracto urinario, 42.2%
- Abdomen, 18.8%
- Pulmón, 13%
- Catéteres vasculares, 6.3%
- Piel o tejidos blandos, 5.2%
A los 90 días, 261 pacientes (14.5 %) que recibieron antibióticos durante 7 días habían fallecido, y 286 pacientes (16.1 %) que recibieron antibióticos durante 14 días habían fallecido.
La diferencia entre los grupos fue de −1.6 puntos porcentuales, lo que demostró la no inferioridad de la menor duración del tratamiento.
Los pacientes recibieron tratamiento durante un período superior a la duración asignada en el 23.1% de los pacientes del grupo de 7 días y en el 10.7% de los pacientes del grupo de 14 días.
Un análisis por protocolo también mostró la no inferioridad (diferencia: −2 puntos porcentuales).
Las conclusiones: ¿qué nos deja este estudio?
En pacientes hospitalizados con infección del torrente sanguíneo, el tratamiento con antibióticos durante 7 días no fue inferior al tratamiento durante 14 días.
Referencias
- https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2404991