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Artrosis de rodilla (osteoartritis): ¿Y si probamos con aceite de krill?

Un grupo de investigadores probó el aceite de krill para aliviar el dolor de rodilla por osteoartritis. Los resultados fueron publicados en JAMA. Lo resumimos en INFOMED.

Puntos Clave

  • La osteoartritis de rodilla es la enfermedad articular más frecuente en adultos de 40 o más años. La piedra angular del tratamiento hoy es la actividad física, mantener el peso corporal, la fisioterapia y los analgésicos.
  • El aceite de krill, que se obtiene de un crustáceo que habita los mares antárticos, por su composición, se lo ha propuesto con una alternativa en el tratamiento de afecciones tan disímiles como las dislipemias, y la osteoartritis.
  • Un grupo de investigadores australianos analizó los efectos del uso de aceite de krill en los síntomas de osteoartritis de rodilla. Los resultados fueron publicados en JAMA.
  • Llevado adelante un ensayo clínico controlado con placebo, que incluyó a 262 adultos con osteoartritis de rodilla y dolor significativo.
  • Los participantes recibieron 2 g/día de aceite de krill o un placebo, durante 24 semanas. El 85 % de los participantes completaron el estudio, con una edad media de 61.6 años.
  • El dolor de rodilla no mostró una mejoría significativa con el aceite de krill en comparación con el placebo.
  • Aunque el aceite de krill no mejoró el dolor, sí redujo ligeramente los niveles de triglicéridos. No hubo diferencias en otros resultados, como el volumen del derrame y la sinovitis.
  • Los trastornos musculoesqueléticos fueron los efectos adversos más comunes.
  • El estudio sugiere que el uso de 2 g/día de aceite de krill no sería eficaz para tratar el dolor de rodilla por osteoartritis.

Osteoartritis: breve repaso

La osteoartritis es un tipo de artritis que solo afecta las articulaciones, usualmente de las manos, rodillas, caderas, el cuello y la parte inferior de la espalda. Es el tipo más común de artritis. En general, afecta a mayores de 40 años. Cuando afecta a individuos menores de esa edad, en general hay que hacer estudios complementarios, para descartar otras causas.

Se caracteriza por dolor, rigidez y restricción en la movilidad articular. El dolor y la discapacidad funcional en las articulaciones es la característica distintiva de la osteoartritis. Esto reduce la calidad de vida de quien la padece.

El rango de la enfermedad va desde pacientes asintomáticos, o con síntomas esporádicos, hasta una enfermedad progresiva e incapacitante, que puede terminar en la falla articular. Los síntomas generalmente se presentan en una o en pocas articulaciones, en un adulto de edad media, o más grande.

Las articulaciones más afectadas son rodilla, cadera, de las manos y columna, y con mucha menos frecuencia, hombro, codo muñeca, y tobillo (estas últimas, en general, asociadas a alguna actividad específica). En general es bilateral, aunque un lado suele estar más afectado que el otro.

El dolor empeora con el uso de la articulación, y mejora con el reposo. Puede haber también dolor nocturno, que interfiere con el descanso, en los casos severos. Varía en intensidad y puede ser intermitente.

Si hay rigidez, esta es de menos de 30 minutos, temprano en la mañana, y relacionada con la inactividad (esta es una de las diferencias con la artritis reumatoide). Puede haber también, con menos frecuencia, afectación de los tejidos blandos periarticulares, con inflamación y/o deformidad.

No hay síntomas constitucionales o sistémicos (si están presentes, hay que buscar otra causa). En el examen físico, puede haber inflamación articular, con deformidad, y atrofia muscular.

En la palpación, no hay calor, raramente hay un aumento del líquido intraarticular, y hay rigidez. Hay además una disminución de los rangos de movimiento de la articulación.

El diagnóstico es predominantemente clínico: en una persona de 45 o más años, con un dolor relacionado con el uso de una o pocas articulaciones, y rigidez matutina ≤ 30 minutos, la osteoartritis es el diagnóstico más probable. Se puede usar, como estudio complementario, la radiografía simple, y en casos seleccionados la resonancia magnética.

El líquido sinovial es no inflamatorio, o con inflamación leve. La osteoartritis tiene un importante impacto negativo en el humor y en el sueño de quién la padece, y con frecuencia afecta la participación en sus ocupaciones y actividades recreativas.

En particular, la osteoartritis de rodilla, es la causa más común de discapacidad en miembros inferiores en adultos mayores de 50 años. La piedra angular del tratamiento es la actividad física, mantener un peso corporal normal, la fisioterapia y los analgésicos.

¿Qué es el aceite de krill? (3)

El krill es un pequeño crustáceo que habita las aguas antárticas. En los últimos años, se ha producido un notable aumento tanto en la promoción como en la investigación del aceite de krill por sus supuestos beneficios para la salud, incluido el manejo y el tratamiento de afecciones como la hiperlipidemia, la inflamación y la artritis.

Además, debido a que el aceite de krill contiene los mismos ácidos grasos omega-3, ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA), que se encuentran en el pescado y el aceite de pescado, el aceite de krill se considera una alternativa viable al aceite de pescado para brindar los beneficios para la salud asociados con el EPA y el DHA. El nivel de evidencia de sus usos y beneficios sobre la salud, es variable. Hoy no existe ninguna recomendación formal para su uso.

¿Y si probamos el aceite de krill en la artrosis?

Se publicó en JAMA un ensayo clínico aleatorizado llevado adelante por científicos australianos que evaluó si la suplementación con aceite de krill, alivia el dolor de rodilla en pacientes con osteoartritis de rodilla. Propusieron que este efecto podría estar mediado por propiedades antiinflamatorias que se le atribuyen al aceite de krill.

En estudios previos, el aceite de krill mostró ser promisorio en el tratamiento del dolor articular y la inflamación debido a sus ácidos grasos omega-3 y otros componentes bioactivos.

Sin embargo, los resultados han sido inconsistentes, y no todos los ensayos han podido demostrar beneficios claros y sostenibles en el tiempo.

El nuevo estudio australiano

Los investigadores reclutaron a 262 adultos, con una edad media de 61.6 años. Fueron asignados aleatoriamente para recibir 2 g/día de aceite de krill o un placebo, durante un período de 24 semanas.

El dolor de rodilla fue evaluado utilizando una escala analógica visual de 0 a 100 (EVA), y los investigadores también midieron otros factores como el volumen del derrame (sinovitis), mediante resonancias magnéticas.

Los resultados: ¿Qué nos deja este estudio?

De 262 participantes asignados al azar (edad media, 61.6 años, 53% mujeres), 222 (85%) completaron el ensayo. Tras 24 semanas de tratamiento, el aceite de krill no mejoró el dolor de rodilla en comparación con el placebo:

  • Hubo un cambio medio en la puntuación VAS, −19.9 para el aceite de krill, frente a −20.2 con el placebo
  • La diferencia media entre los grupos fue mínima (−0.3)
  • Se informó uno o más eventos adversos en el 51 % en el grupo de aceite de krill (67/130) y en el 54 % en el grupo placebo (71/132)

Los eventos adversos más comunes fueron trastornos musculoesqueléticos y del tejido conectivo, que ocurrieron 32 veces en el grupo de aceite de krill y 42 veces en el grupo placebo, incluyendo dolor de rodilla (n = 10 con aceite de krill; n = 9 con placebo), dolor en las extremidades inferiores (n = 1 con aceite de krill; n = 5 con placebo) y dolor de cadera (n = 3 con aceite de krill; n = 2 con placebo).

Además, no hubo diferencias en otros resultados secundarios, como la reducción del volumen de derrame (sinovitis), que de hecho disminuyó un poco más en el grupo placebo.

Aunque no hubo mejoras en el dolor de rodilla, los participantes que tomaron aceite de krill mostraron una ligera disminución de los niveles de triglicéridos a las 12 semanas, lo que sugiere algún efecto sobre la salud cardiovascular. Sin embargo, este beneficio no fue suficiente para justificar su uso como tratamiento para la osteoartritis de rodilla.

Las conclusiones: ¿Qué nos deja este estudio?

La suplementación con 2 g/día de aceite de krill no es eficaz para aliviar el dolor de rodilla en pacientes con osteoartritis, lo que contradice algunos estudios previos que sugirieron beneficios.

Aunque el aceite de krill puede tener algunos efectos sobre los triglicéridos, no tiene un impacto significativo en el dolor o en otros signos de osteoartritis de rodilla.

Futuras investigaciones deberían explorar diferentes dosis o métodos de administración y considerar otras intervenciones más efectivas para tratar la osteoartritis de rodilla.

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