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Uso de paracetamol en el embarazo: ¿existe un riesgo verdadero para el neurodesarrollo infantil?

Publicado en JAMA, un estudio sueco con casi 2.5 millones de nacimientos evaluó si el uso de acetaminofén (paracetamol) durante el embarazo se asocia con autismo, TDAH o discapacidad intelectual. El análisis, complementado con la explicación del propio autor, muestra que las asociaciones encontradas en estudios previos probablemente reflejen factores familiares más que un efecto causal del fármaco.

Puntos Clave

  • El acetaminofén o paracetamol es el analgésico más usado en embarazo: 60-70% de las gestantes lo utilizan.
  • Un estudio sueco, con casi 2.5 millones de nacimientos seguidos hasta 2021, generó polémica: un análisis poblacional mostró asociaciones leves con autismo, TDAH y discapacidad intelectual.
  • Esas asociaciones desaparecieron en el análisis entre hermanos. Tampoco se halló patrón dosis-respuesta.
  • El diseño prospectivo y los registros médicos fortalecen la validez de los datos.
  • El autor del estudio concluye que no hay evidencia de relación causal.
  • Las sociedades científicas internacionales mantienen la recomendación de paracetamol como opción segura en embarazo.

Un tema de salud pública sensible

El acetaminofén (paracetamol) es uno de los analgésicos y antipiréticos más utilizados a nivel mundial y suele considerarse la opción más segura durante el embarazo.

En Argentina, según datos del Ministerio de Salud, entre el 60 y 70% de las mujeres embarazadas refieren haber usado analgésicos de venta libre en algún momento de la gestación, siendo el paracetamol el más frecuente.

En los últimos años, estudios observacionales generaron preocupación al sugerir una posible asociación entre el uso de acetaminofén durante el embarazo y un mayor riesgo de trastornos del neurodesarrollo en la descendencia, en particular autismo y TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). Esto motivó debates científicos y declaraciones de sociedades médicas.

La investigación publicada en JAMA en 2025 aporta evidencia de alta calidad, con un diseño robusto y una cohorte nacional de Suecia que permite un seguimiento exhaustivo.

El estudio sueco de la polémica

Estudiaron una cohorte de 2.480.797 nacimientos en Suecia entre 1995 y 2019, con seguimiento hasta 2021.

La exposición medida fue el uso de acetaminofén durante el embarazo, captado en registros médicos y de prescripción.

Los resultados primarios medidos fueron el diagnóstico posterior en la infancia de autismo, TDAH o discapacidad intelectual.

Para esto hicieron un análisis convencional poblacional y análisis “intrafamiliar” (control entre hermanos), con el objetivo de neutralizar factores genéticos y ambientales compartidos.

Los resultados: ¿Qué encontraron en este estudio?

Al realizar un análisis poblacional tradicional, encontraron que el autismo fue un 5% más frecuente en los niños de madres que consumieron paracetamol durante el embarazo (HR 1.05).

Para TDAH, el riesgo fue un 7% mayor en esta población (HR 1.07), y para discapacidad intelectual, un 5% (HR 1.05).

Aunque estadísticamente significativas, las diferencias absolutas fueron mínimas (por ejemplo +0.09 % de casos de autismo a los 10 años).

Al hacer un análisis entre hermanos, los resultados se disiparon:

  • Para autismo y para TDAH el riesgo fue 2% menor (HR 0.98), un valor sin significancia estadística.
  • Para discapacidad intelectual, el riesgo fue un 1% mayor (HR 1.01), también sin significancia estadística.

Aquí la asociación desaparece, sugiriendo que los hallazgos previos podrían explicarse por factores familiares (genética, ambiente intrauterino, socioeconómicos).

Además, no sé logró probar una relación dosis-respuesta clara en los análisis intrafamiliares.

La voz del autor del estudio

En el suplemento de JAMA “Author Explains the Data”, el investigador principal destacó:

  • El valor del diseño prospectivo y el uso de registros de alta calidad.
  • La importancia del análisis de hermanos para minimizar confusión por factores familiares.
  • Las limitaciones, cómo por ejemplo un posible sub registro del uso no prescripto, la dificultad de capturar la duración exacta del consumo y la imposibilidad de ensayos clínicos en embarazadas.

El mensaje final: no se encontró evidencia sólida de una relación causal entre acetaminofén prenatal y riesgo de autismo, TDAH o discapacidad intelectual.

El contexto internacional y las recomendaciones actuales

La ACOG (acrónimo en la Asociación Americana de Obstetras y Ginecólogos) en Estados Unidos mantiene que el acetaminofén es seguro durante el embarazo si se usa en la mínima dosis eficaz y por el menor tiempo posible.

La EMA, en Europa, no ha modificado sus recomendaciones y lo considera la opción preferida para dolor y fiebre en gestantes.

En Argentina, las guías nacionales de salud reproductiva continúan recomendando el paracetamol como primera elección.

Las conclusiones: ¿qué nos deja este estudio?

El trabajo sueco, por su magnitud y diseño, es uno de los más sólidos en este tema.

Refuerza que los hallazgos de riesgo observados en estudios previos probablemente sean producto de factores de confusión y no de un efecto causal.

En términos clínicos, el paracetamol sigue siendo el analgésico y antipirético de elección en el embarazo, siempre con criterio prudente.

La recomendación para médicos es transmitir tranquilidad a las pacientes, enfatizando el uso racional, pero evitando alarmas infundadas que podrían llevar a no tratar síntomas relevantes como fiebre, lo cual sí puede ser perjudicial para el feto.

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