Puntos Clave
- Un grupo de profesionales de Estados Unidos, Francia y España llevó adelante una revisión acerca de una condición a veces subestimada: la trombosis venosa superficial (TVS). El estudio se publicó en JAMA.
- La incidencia de TVS se estima entre 64–131 casos/100.000 personas/año.
- Esta entidad afecta más a mujeres y a personas con varices, cáncer o inmovilización.
- Un número no menor: el 25% de los pacientes presentan una trombosis venosa profunda (TVP) concomitante y hasta el 10% desarrollan un tromboembolismo de pulmón (TEP), una enfermedad potencialmente mortal.
- El dímero-D, tan útil en TVP/TEP, en la TVS tiene baja sensibilidad. La ecografía Doppler es el método diagnóstico de elección.
- El tratamiento conservador es útil en trombos pequeños y alejados de venas profundas.
- La anticoagulación profiláctica (fondaparinux, rivaroxabán o HBPM) reduce progresión en TVS de ≥ 5 cm o cercanas a venas profundas.
- La anticoagulación plena se indica cuando la TVS se ubica a < 3 cm de una vena profunda o existe TVP asociada.
- La TVS debe considerarse parte del espectro de la enfermedad tromboembólica venosa y debe tratarse en consecuencia.
El peso de la trombosis venosa superficial
Las enfermedades tromboembólicas venosas (ETV) son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad cardiovascular en el mundo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año más de 10 millones de personas presentan un episodio de TVP o TEP.
La trombosis venosa superficial, aunque tradicionalmente vista como una condición más leve, comparte factores de riesgo y complicaciones con la TVP y el TEP.
En la práctica, muchos clínicos la asocian únicamente con dolor e inflamación en el trayecto de una vena varicosa. Sin embargo, la evidencia es contundente: hasta 1 de cada 4 pacientes con TVS en miembros inferiores presenta una TVP concomitante, y cerca del 10% desarrolla posteriormente un TEP. Esto convierte a la TVS en un problema clínico que exige diagnóstico certero y tratamiento oportuno.
En Argentina no existen registros poblacionales específicos, pero extrapolando cifras internacionales, se calcula que podrían presentarse 20.000 a 30.000 casos anuales de TVS, la mayoría vinculados a varices. Este dato cobra relevancia en un país donde la prevalencia de insuficiencia venosa crónica alcanza entre el 25 y el 35% de los adultos mayores de 50 años.
La TVS representa hasta el 10% de las consultas vasculares en guardias de emergencias.
Un grupo de investigadores de Estados Unidos, España y Francia analizó todas las publicaciones al respecto desde 1950 a 2023. Los resultados los publicaron en JAMA.
Definiendo la TVS
La TVS, es definida como un trombo dentro de las venas superficiales de las extremidades inferiores o superiores.
Esta es más común en las venas safena mayor y menor de las extremidades inferiores, y en las venas basílica y cefálica de las extremidades superiores.
La TVS también puede manifestarse en la pared torácica, los senos o el pene (enfermedad de Mondor).
Si no se trata, la incidencia a los 45 días de TVP o de TEP, y la extensión de la TVS en pacientes con TVS en las extremidades inferiores puede ser tan alta como 1.3% y 3.4%, respectivamente.
Su epidemiología: una entidad frecuente y subestimada
Los estudios poblacionales sitúan la incidencia de TVS entre 64 y 131 casos por 100.000 personas/año, una cifra comparable a la de la TVP.
# Sexo.
Respecto a la distribución por sexo, es más frecuente en mujeres (78–167 casos/100.000) que en hombres (49–116/100.000).
# Edad.
Su incidencia aumenta con la edad, aunque puede presentarse en adultos jóvenes, sobre todo en mujeres con varices o en pacientes con dispositivos venosos.
# Localización.
Respecto a la ubicación, el 80–90% ocurre en extremidades inferiores, especialmente en la vena safena y sus tributarias.
En miembros superiores, suele asociarse con catéteres periféricos o centrales.
# Factores predisponentes.
- Várices
- Inmovilización
- Cirugías recientes
- Cáncer activo
- Embarazo
- Uso de anticonceptivos
- Terapia hormonal
- Trombofilias hereditarias.
La TVS, por tanto, no es una enfermedad marginal: su frecuencia se acerca a la de las formas “clásicas” de enfermedad tromboembólica.
Su fisiopatología: la tríada de Virchow en acción
La TVS responde al mismo modelo de la tríada de Virchow que explica la TVP y del TEP:
- Lesión endotelial. Traumatismos locales, catéteres, procedimientos invasivos.
- Estasis venosa. Insuficiencia venosa crónica, varices, inmovilización prolongada.
- Hipercoagulabilidad. Cáncer, embarazo, uso de estrógenos, trombofilias.
En los miembros inferiores, la asociación con varices es particularmente relevante: la sangre fluye de forma más lenta y turbulenta, lo que favorece la formación de trombos.
En los miembros superiores, los catéteres actúan como un factor mecánico y proinflamatorio.
Su presentación clínica: más que un cordón doloroso
El cuadro típico es un paciente que consulta por dolor, enrojecimiento e induración en el trayecto de una vena superficial, con un cordón venoso palpable.
Puede acompañarse de edema leve, calor local y limitación funcional.
Diagnósticos diferenciales
Existen distintas entidades que hay que diferenciar de la TVS:
- Celulitis (eritema difuso, sin cordón venoso).
- Linfangitis (trayecto doloroso, pero sin trombo palpable).
- TVP (dolor más profundo, edema difuso, sin cordón superficial evidente).
El problema de la concomitancia
Hasta un 25% de los pacientes con TVS en miembros inferiores presentan TVP asociada, lo que implica un riesgo aumentado de TEP.
Diagnóstico: el valor de la ecografía
El diagnóstico clínico es importante, pero insuficiente para definir conducta.
# Dímero-D.
Este tiene baja sensibilidad (48–74%) para TVS, por lo que no la descarta.
# Ecografía con Doppler venoso.
Este es el método de elección. Permite confirmar la presencia del trombo, medir su extensión y, fundamentalmente, evaluar si se acerca o involucra el sistema venoso profundo.
La recomendación actual es realizar ecografía a todo paciente con sospecha de TVS extensa, sintomática o cercana a un tronco venoso profundo.
El manejo terapéutico: conservador versus anticoagulación
El tratamiento depende de la extensión, la localización y los factores de riesgo del paciente.
# Estrategias conservadoras.
En los casos más leves se propone:
- Medias de compresión elástica. Reducen dolor y edema.
- Antiinflamatorios no esteroides (AINEs, como ibuprofeno, naproxeno, diclofenac). Mejoran el dolor y la inflamación local.
- Deambulación. Se recomienda mantener movilidad, salvo que haya dolor intenso.
Estas medidas son adecuadas para trombos pequeños (< 5 cm), lejanos de venas profundas y en pacientes sin factores de riesgo adicionales.
# Anticoagulación profiláctica.
Esta está indicada en pacientes con:
- Trombos de ≥ 5 cm.
- Proximidad a venas profundas (< 3 cm).
- Síntomas persistentes o progresivos.
- Antecedente de TVP/TEP o cáncer.
Para la anticoagulación, las opciones son:
- Fondaparinux 2,5 mg/día (evidencia más robusta: ensayo CALISTO, NEJM 2010).
- Rivaroxabán 10 mg/día, como alternativa válida.
- Heparinas de bajo peso molecular (enoxaparina 40 mg/día).
# Anticoagulación terapéutica.
Cuando el trombo se encuentra a < 3 cm de una vena profunda o existe TVP asociada, se indica anticoagulación plena (como en TVP/TEP).
La duración sugerida es de 30 a 45 días en la mayoría de los casos, extendiéndose si persisten factores de riesgo.
Complicaciones y pronóstico
Aunque muchas TVS evolucionan favorablemente, no deben minimizarse sus riesgos:
- TVP/TEP. Hasta el 10% de los casos evolucionan a formas graves.
- Recaídas o recurrencias. Estas son comunes en pacientes con varices no tratadas.
- Deterioro de la calidad de vida: el dolor y la limitación física generan ausentismo laboral y reducción de actividad.
¿Cómo podemos prevenir las TVS?
Distintas medidas ayudan a prevenir las TVS:
- Tratar las várices.
- Retirar catéteres innecesarios.
- Educar en la deambulación temprana post-quirúrgica.
Las conclusiones: ¿qué nos deja esta revisión?
El artículo de JAMA es claro: la TVS debe dejar de considerarse una afección menor.
El médico clínico y el especialista deben reconocerla, estudiarla con ecografía y decidir la estrategia terapéutica adecuada.
El mensaje central es simple: la TVS no es trivial. Su diagnóstico precoz y su manejo adecuado pueden prevenir complicaciones graves como la embolia pulmonar.
Referencias
- https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/2838995
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20860504/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22881455/
- https://www.who.int/es/news/item/07-05-2024-who-results-report-2023-shows-notable-health-achievements-and-calls-for-concerted-drive-toward-sustainable-development-goals
- https://www.argentina.gob.ar/boletin-epidemiologico-nacional/boletines-2024









