¿Importa qué tipo de azúcar consumimos? Lo que dice la evidencia más allá del “humo” de las redes

El azúcar está en el centro de uno de los debates nutricionales más persistentes de las últimas décadas. En paralelo a la evidencia que vincula su consumo con obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular, el mercado ofrece una proliferación de alternativas presentadas como “naturales” o “menos procesadas”. Sin embargo, como analizó recientemente The Economist, cuando se observan los datos poblacionales y los desenlaces clínicos duros, las diferencias entre los distintos tipos de azúcar consumidos por el ser humano son marginales. La evidencia señala con claridad que el daño no está en el tipo de azúcar, sino en la carga total y sostenida de azúcares libres en la dieta. Lo resumimos en INFOMED.