Puntos Clave
- El Mundial 2026 será el mayor evento futbolístico de la historia, con 48 selecciones, 104 partidos y millones de viajeros internacionales distribuidos en 3 países.
- En una revisión publicada en Travel Medicine and Infectious Disease, especialistas en medicina del viajero identificaron al sarampión como una de las principales amenazas sanitarias potenciales asociadas al torneo.
- El sarampión continúa siendo una de las enfermedades más contagiosas conocidas, con un R0 estimado entre 12 y 18 y capacidad de transmisión aérea durante aproximadamente 2 horas en ambientes cerrados (5).
- La OMS notificó más de 359.000 casos confirmados de sarampión en 2024, en un contexto de disminución de coberturas vacunales observado tras la pandemia de COVID-19 (2).
- La vacuna triple viral mantiene una eficacia aproximada del 93 % con una dosis y del 97 % con 2 dosis, por lo que la verificación del estado vacunal constituye una de las principales medidas preventivas para viajeros internacionales (5).
- La influenza sigue provocando entre 3 y 5 millones de casos graves y hasta 650.000 muertes respiratorias anuales en el mundo, manteniendo relevancia en eventos masivos internacionales (7).
- El dengue registró más de 14 millones de casos globales en 2024, convirtiéndose en la cifra más alta documentada hasta el momento y consolidando su expansión continental (8).
- El calor extremo podría representar un riesgo sanitario tan importante como las enfermedades infecciosas en algunas sedes del Mundial, especialmente para adultos mayores y personas con enfermedades cardiovasculares o renales.
El Mundial más grande de la historia
La Copa Mundial de la FIFA 2026 será un evento sin precedentes.
Participan 48 selecciones nacionales en lugar de 32. Se jugarán 104 partidos distribuidos en 16 ciudades de 3 países diferentes, y se desarrollará a lo largo de casi 6 semanas.
Se espera la movilización de varios millones de personas entre turistas, trabajadores, periodistas, deportistas y personal de apoyo.
Solamente durante el Mundial de Qatar 2022 ingresaron al país anfitrión más de 1.4 millones de visitantes internacionales. El torneo de 2026 podría superar ampliamente esa cifra debido a la mayor capacidad hotelera y de transporte disponible en América del Norte (1).
Desde la perspectiva epidemiológica, estos desplazamientos masivos constituyen un escenario ideal para la importación y exportación de enfermedades infecciosas: personas provenientes de más de un centenar de países convivirán durante días o semanas en aeropuertos, hoteles, estadios, restaurantes y medios de transporte.
La historia demuestra que los eventos masivos pueden favorecer la propagación de patógenos respiratorios, gastrointestinales o transmitidos por vectores, aunque también han impulsado importantes avances en vigilancia epidemiológica y preparación sanitaria.
El sarampión: una enfermedad del siglo XXI que nunca debería haber vuelto
El sarampión emerge como una de las principales preocupaciones sanitarias de cara al Mundial 2026.
A primera vista podría parecer exagerado. Después de todo, se trata de una enfermedad para la cual existe una vacuna segura y altamente eficaz desde hace más de medio siglo.
Sin embargo, la realidad epidemiológica actual explica esta preocupación: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante 2024 se notificaron más de 359.000 casos confirmados de sarampión a nivel global, aunque el número real de infecciones se estima considerablemente superior debido a las limitaciones diagnósticas y al subregistro en numerosos países (2).
La situación refleja un fenómeno observado desde la pandemia del COVID-19: la disminución de las coberturas vacunales infantiles en múltiples regiones del mundo.
La OMS estima que millones de niños quedaron sin recibir las dosis de vacunas de calendario durante los años de la pandemia, generando bolsas crecientes de población susceptible (3).
En la Región de las Américas, que había sido declarada libre de sarampión endémico en 2016, comenzaron a reaparecer brotes asociados a viajeros internacionales y a comunidades con bajas tasas de vacunación (4).
La preocupación está plenamente justificada desde el punto de vista biológico: el sarampión es una de las enfermedades más contagiosas conocidas. Su número reproductivo básico (R0) se estima entre 12 y 18, superior al de influenza, al de SARS-CoV-2 y al de muchas otras infecciones respiratorias (5).
En términos prácticos, una sola persona infectada puede contagiar a la gran mayoría de las personas susceptibles que compartan un ambiente cerrado.
Además, el virus puede permanecer suspendido en el aire durante aproximadamente 2 horas después de que una persona infectada abandona una habitación (5).
La eficacia de la vacuna explica por qué los brotes actuales son considerados evitables. Una dosis de vacuna triple viral proporciona aproximadamente un 93 % de protección, mientras que 2 dosis alcanzan alrededor del 97 % de eficacia (5).
Por este motivo, la principal recomendación para viajeros internacionales continúa siendo verificar la existencia de 2 dosis documentadas o evidencia serológica de inmunidad antes del viaje.
Influenza, COVID-19 y las infecciones respiratorias siguen siendo protagonistas
La experiencia acumulada en eventos masivos internacionales demuestra que las infecciones respiratorias continúan representando una de las causas más frecuentes de enfermedad entre viajeros.
La peregrinación del Hajj en Arabia Saudita constituye probablemente el ejemplo mejor estudiado: diversas investigaciones realizadas durante las últimas 2 décadas mostraron que entre el 20 y el 40 % de los peregrinos desarrollan síntomas respiratorios durante el viaje, convirtiendo a estos eventos en verdaderos laboratorios epidemiológicos para el estudio de la transmisión viral (6).
En una revisión sistemática publicada en Travel Medicine and Infectious Disease, la incidencia de síntomas respiratorios durante el Hajj alcanzó valores cercanos al 30 % en numerosos estudios observacionales (6).
El Mundial comparte varias características con estos eventos: alta densidad poblacional, interacción internacional intensa y circulación continua de personas entre distintas ciudades.
Por ello, la publicación destaca la importancia de influenza y COVID-19 como amenazas persistentes (1).
La influenza continúa generando una carga sanitaria considerable. La OMS estima que cada año produce entre 3 y 5 millones de casos graves y entre 290.000 y 650.000 muertes respiratorias en todo el mundo (7).
Aunque para la mayoría de los viajeros jóvenes y sanos el riesgo individual sea bajo, el impacto poblacional puede ser importante cuando millones de personas se desplazan simultáneamente.
Dengue: una amenaza global que ya no se limita a los trópicos
Si hubiera que elegir una enfermedad cuya expansión durante las últimas décadas sorprendió a los epidemiólogos, probablemente el dengue ocuparía los primeros lugares.
En una actualización reciente, la OMS informó que durante 2024 se notificaron más de 14 millones de casos de dengue en el mundo, la cifra más alta registrada desde que existen registros modernos (8).
América fue una de las regiones más afectadas.
La expansión geográfica de los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, el crecimiento urbano, los cambios climáticos y el aumento de los viajes internacionales contribuyeron a transformar al dengue en un problema de salud pública continental.
El riesgo existente en algunas regiones de México es particularmente importante, ya que este país continúa registrando transmisión endémica de dengue y otras arbovirosis (1).
Además del dengue, los expertos mencionan chikungunya, zika y virus Oropouche como infecciones que los viajeros deberían conocer según el destino específico y la época del año (1).
Aunque la mayoría de los asistentes al Mundial probablemente no experimentará exposición significativa, el simple volumen de desplazamientos internacionales aumenta las probabilidades de detección e importación de casos.
¿Por qué el ébola genera titulares pero preocupa menos?
La respuesta ilustra uno de los principios fundamentales de la epidemiología: el impacto poblacional no depende únicamente de la gravedad de una enfermedad.
El virus del Ébola puede presentar tasas de letalidad superiores al 50 % en algunos brotes (9). Sin embargo, su capacidad de transmisión es incomparablemente menor que la del sarampión.
Mientras que el sarampión se transmite eficientemente por vía aérea, el ébola requiere contacto estrecho con fluidos corporales infectados.
Por ello, aunque los brotes africanos reciben enorme atención mediática, los especialistas consideran que el riesgo real para los asistentes al Mundial es extremadamente bajo (1).
Las evaluaciones de riesgo desarrolladas por las autoridades sanitarias de Canadá clasificaron la probabilidad de importación y transmisión sostenida de ebolavirus durante el torneo como muy baja (10).
Paradójicamente, una persona sin esquema completo de vacunación contra sarampión probablemente enfrente un riesgo mucho mayor que el derivado del ébola.
El calor extremo: la amenaza más subestimada
Los mayores riesgos sanitarios de un evento masivo no siempre son infecciosos.
Diversas sedes del Mundial 2026 se ubican en regiones donde las temperaturas estivales pueden superar fácilmente los 35 °C.
En ciudades como Dallas, Houston, Monterrey o Guadalajara, las condiciones ambientales durante junio y julio podrían representar un desafío significativo para jugadores, trabajadores y espectadores.
En un análisis reciente sobre riesgos climáticos asociados al Mundial 2026, investigadores advirtieron que varias sedes podrían alcanzar niveles de estrés térmico potencialmente peligrosos durante determinados horarios de competencia (11).
La relevancia clínica es considerable: el golpe de calor constituye una verdadera emergencia médica. En ausencia de enfriamiento rápido, la mortalidad puede superar el 30 % y el riesgo de daño neurológico permanente es significativo (12).
Sin llegar a situaciones extremas, millones de asistentes podrían experimentar deshidratación, agotamiento por calor o exacerbaciones cardiovasculares relacionadas con altas temperaturas.
En personas mayores, pacientes con insuficiencia cardíaca, enfermedad renal crónica o tratamiento diurético, estos riesgos adquieren especial importancia.
Mucho más que enfermedades infecciosas
Los especialistas en medicina del viajero suelen recordar que la mayor parte de las consultas médicas asociadas a viajes internacionales no están relacionadas con enfermedades exóticas.
Problemas gastrointestinales, lesiones traumáticas, deshidratación, exacerbaciones de enfermedades crónicas y afecciones respiratorias comunes suelen representar una proporción considerablemente mayor de los eventos clínicos observados.
La importancia de la publicación radica precisamente en ese enfoque. Lejos de promover alarmismo, propone una evaluación basada en probabilidades reales y evidencia epidemiológica contemporánea.
Las conclusiones: ¿qué nos deja esta revisión?
La revisión publicada en Travel Medicine and Infectious Disease ofrece una mirada pragmática sobre los riesgos sanitarios asociados al Mundial 2026.
Los datos disponibles sugieren que el sarampión representa actualmente una de las principales preocupaciones debido al aumento global de casos y a las brechas de inmunización observadas tras la pandemia.
Las infecciones respiratorias, particularmente influenza y COVID-19, continúan siendo amenazas previsibles en eventos masivos internacionales, mientras que el dengue mantiene relevancia en determinadas regiones de México.
El mensaje más importante quizás sea otro: las amenazas sanitarias más probables no son necesariamente las más espectaculares.
En términos de salud pública, la vacunación adecuada, la prevención de infecciones respiratorias, la protección frente a los mosquitos y la mitigación de los efectos del calor extremo probablemente tendrán un impacto mucho mayor que las enfermedades que suelen dominar los titulares.
Referencias
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42214730/
- https://www.who.int/teams/immunization-vaccines-and-biologicals/immunization-analysis-and-insights/surveillance/monitoring/provisional-monthly-measles-and-rubella-data
- https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/immunization-coverage
- https://www.paho.org/en/topics/measles
- https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/measles
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30439455/
- https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/influenza-(seasonal)
- https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/dengue-and-severe-dengue
- https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/ebola-virus-disease
- https://www.canada.ca/en/public-health/services/emergency-preparedness-response/rapid-risk-assessments-public-health-professionals/importation-infectious-disease-pathogens-2026-fifa-world-cup.html
- https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2021GH000443
- https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMra011089









