Puntos Clave
- Un grupo de investigadores de Estados Unidos analizó el sueño, y sus interrupciones en adultos mayores hospitalizados. Los resultados se publicaron en JAMA Network Open.
- En total analizaron 19.017 admisiones hospitalarias de pacientes de 65 años o más, correspondientes a 73.151 noches-paciente, en 6 hospitales del sistema Beth Israel Lahey Health (Boston, Estados Unidos).
- La edad media de los pacientes fue de 78.8 años. El 53.6% eran mujeres y el 85.8% de raza blanca.
- Se analizó una ventana de sueño entre las 21 horas y 5 AM horas, un período en el que deberían darse las mayores horas de descanso nocturno.
- La duración media del mayor período de sueño sin interrupciones fue de 3.8 horas en la primera noche, 4.3 horas en la segunda y 4.3 horas en la sexta.
- Muy pocos alcanzaron un descanso adecuado: Solo el 2.9% de los pacientes en la noche 1, el 5.4% en la noche 2 y el 5.3% en la noche 6 lograron al menos 7 horas seguidas de sueño.
- Al analizar la frecuencia de interrupciones, los pacientes experimentaron en promedio 4.9 interrupciones en la primera noche, 3.7 en la segunda y 3.6 en la sexta, con una tendencia a disminuir pero persistiendo la fragmentación.
- La causa principal de las interrupciones fue la toma de signos vitales, seguida de la administración de medicación. La mayoría de estas interrupciones podrían ser potencialmente reorganizables sin comprometer la seguridad clínica. De los pacientes.
- Un sueño adecuado es uno de los 8 esenciales de la vida, y una situación de hospitalización por una condición aguda no debería ser una excepción. Tenemos que promover el descanso nocturno adecuado de los pacientes hospitalizados.
Do not disturb…
Las interrupciones del sueño en los pacientes ingresados en el hospital son frecuentes: enfermeros, médicos, practicantes, personal de limpieza, alimentación y hotelería muchas veces irrumpen en la noche, con el afán de ayudar, controlar, medicar, asistir y por el solo hecho de saber si necesita algo, cortando el sueño nocturno. Muchas de estas irrupciones, evaluadas concienzudamente, podrían evitarse.
Esto es un problema particularmente importante en una población vulnerable, y en mayor riesgo de presentar un síndrome confusional agudo: los adultos mayores. En estos, la incidencia de esta entidad es del 60% durante la estadía hospitalaria. Una de las recomendaciones para prevenir o tratar el síndrome confusional en la internación es procurar un adecuado reposo nocturno.
En efecto, la privación del sueño es común entre los adultos mayores hospitalizados y se asocia con efectos adversos.
Las barreras del sueño en el hospital incluyen factores ambientales, las condiciones del paciente (por ejemplo, malestar) y la atención clínica (por ejemplo, medición de las constantes vitales).
Analizando los efectos de la interrupción del sueño en adultos mayores hospitalizados
Utilizando datos de historias clínicas electrónicas, un grupo de investigadores de Boston, Estados Unidos, buscó caracterizar las interrupciones del sueño durante la atención clínica en adultos mayores ingresados desde el servicio de urgencias dentro de una amplia red de atención médica.
Este estudio de cohorte incluyó a pacientes de 65 años o más ingresados a través del Departamento de Urgencias en camas médico-quirúrgicas en 6 hospitales dentro de la Red de Salud Beth Israel Lahey del 1 de junio al 31 de diciembre de 2024.
Se definió una ventana de sueño de 9 p.m. a 5 a.m. para cada noche de hospitalización, comenzando después de que un médico del Departamento de Urgencias solicitara una cama de hospital.
Se excluyeron las noches con datos incompletos (solicitud de cama después de las 9 p.m. o alta antes de las 5 a.m.).
Los datos demográficos de los pacientes y las interrupciones del sueño (signos vitales, administración de medicamentos, imágenes o cambios de habitación) se identificaron utilizando los datos de la historia clínica electrónica.
El resultado primario fue la ventana máxima de sueño ininterrumpido durante las noches de hospitalización 1 a 6.
Los resultados secundarios incluyeron:
- Porcentaje de ventanas máximas de sueño de al menos 7 horas de duración en consonancia con las directrices de sueño actuales.
- Número de interrupciones del sueño por noche.
- Porcentaje de interrupciones estratificadas por tipo de interrupción.
Estratificaron la duración del sueño y las interrupciones en la noche de hospitalización 1 en función de si los pacientes ingresaron al servicio de urgencias durante 3 horas o más después de la solicitud de cama.
Los resultados: ¿Qué encontraron en este estudio?
Incluyeron 19.017 admisiones de pacientes, lo que representa 73.151 noches-paciente.
La edad media de los pacientes fue de 78,8 años. El 53.6% eran mujeres. El 85.8% eran de raza blanca.
La ventana máxima media de sueño fue:
- 3.8 horas en la noche de hospitalización 1.
- 4.3 horas en la noche 2.
- 4.3 horas en la noche 6.
El porcentaje de ventanas máximas de sueño de al menos 7 horas de duración fue de:
- 2.9% en la noche 1.
- 5.4% en la noche 2.
- 5.3% en la noche 6.
El número medio de interrupciones del sueño fue de:
- 4.9 en la noche 1.
- 3.7 en la noche 2.
- 3.6 en la noche 6.
La causa de interrupción del sueño más frecuente fue la comprobación de los signos vitales, seguida de la administración de medicamentos.
En la noche 1, el 65.1% de los pacientes ingresaron 3 horas o más en el servicio de urgencias y tuvieron una ventana máxima media de sueño de 3.7 horas; los que ingresaron menos de 3 horas tuvieron una ventana máxima media de sueño de 3.9 horas.
Los pacientes que ingresaron en el servicio de urgencias tuvieron más interrupciones (4.9 frente a 4.6), con proporciones similares de pacientes que tuvieron al menos 7 horas de sueño ininterrumpido (2.8% frente a 3.4%).
Las conclusiones: ¿Qué nos deja este estudio?
Las interrupciones del sueño fueron frecuentes, sobre todo en la primera noche, y se agravaron en los pacientes mayores ingresados en urgencias.
El aumento de las interrupciones en la primera noche podría reflejar una evaluación continua.
Durante las noches, las constantes vitales fueron el principal tipo de interrupción.
Las iniciativas de mejora de la calidad, centradas en las interrupciones clínicas con intervenciones multimodales que promueven el descanso, no han alterado sustancialmente las ventanas de sueño.
Las limitaciones del estudio incluyen la dependencia de las marcas de tiempo para el seguimiento de las interrupciones, la captura limitada de diversos tipos de trastornos del sueño, la ausencia de mediciones de la agudeza o gravedad del paciente y el uso de puntos de tiempo únicos para los resultados.









