Puntos Clave
- El Jet Lag, una condición frecuente pero subestimada en la práctica clínica. En esta primera entrega, resumimos en INFOMED, a partir de Uptodate, sus características principales, fisiopatología, evolución y diagnóstico de este molesto compañero de viaje.
- Una condición global y subestimada: cada año, cerca de 1.000 millones de personas atraviesan varios husos horarios. La prevalencia real, no la sabemos, aunque una revisión encontró que hasta el 70% de los viajeros de negocios refieren síntomas de Jet Lag con frecuencia.
- Este trastorno se produce por una desincronización entre el ritmo circadiano endógeno, y el ciclo externo de luz-oscuridad: el reloj interno humano tiene un período promedio de 24.2 horas y necesita días, no horas, para adaptarse.
- Sus manifestaciones clínicas principales incluyen insomnio (de conciliación y mantenimiento), somnolencia diurna, fatiga, alteraciones gastrointestinales y deterioro del rendimiento físico y cognitivo.
- En su patogenia tienen un rol importante la melatonina y la temperatura corporal: el inicio de la secreción de esta hormona en condiciones normales ocurre 2 horas antes del horario habitual de inicio del sueño, acompañado de la caída de la temperatura central. Estos marcadores se alteran con los cambios bruscos de huso horario.
- En su manejo tienen importancia los zeitgebers (un término alemán que significa “dador de tiempo”): la luz es el sincronizador más potente, seguido por la oscuridad, las comidas, la actividad física y las interacciones sociales. Su manipulación clínica (por ejemplo, usando fototerapia, higiene del sueño, etcétera) permite ajustar los ritmos circadianos.
- Sin un tratamiento específico, la adaptación ocurre de forma gradual: aproximadamente 1 huso horario por día al viajar hacia el este, y 1.5 por día hacia el oeste (este último destino es mucho más fácil de tolerar).
- La gravedad del Jet Lag varía según la dirección del viaje, la capacidad de dormir durante el vuelo, la exposición a zeitgebers en destino, las características individuales del cronotipo y las condiciones del viaje (alcohol, cafeína, calidad del aire).
- El diagnóstico es fundamentalmente clínico: se establece por síntomas tras cruzar al menos 2 husos horarios y debe diferenciarse de la fatiga de viaje, que no depende de los cambios de zona horaria y se resuelve con descanso.
Volar y volar
Viajar en avión permite a las personas atravesar zonas horarias más rápido de lo que su reloj interno, o ritmo circadiano, puede ajustar.
Esto provoca una desincronización entre el ciclo externo de luz-oscuridad y el ritmo circadiano endógeno: se produce así el jet lag. Esto se da porque nuestros relojes no se alcanzaron a adaptar a los nuevos horarios (este proceso, necesita días, no horas).
Este se manifiesta como una disminución del estado de alerta durante la hora de despertar deseada y/o dificultad para dormir durante el tiempo asignado para dormir en el destino.
¿Cuán frecuente es el Jet Lag?
La prevalencia real no se conoce. En una encuesta a viajeros de negocios internacionales, casi el 70% afirmó que el jet lag se presentaba con bastante frecuencia o siempre.
Un dato curioso: los adultos mayores podrían ser menos propensos a experimentar síntomas de jet lag.
¿Por qué se produce el Jet Lag?
Los ritmos circadianos son procesos endógenos de casi 24 horas que permiten a un organismo reaccionar adecuadamente a los cambios ambientales de luz y oscuridad causados por la rotación de la Tierra, cada 24 horas.
Uno de los resultados más evidentes del sistema de ritmo circadiano es el ciclo sueño-vigilia, que suele coincidir con el ciclo luz-oscuridad.
El ritmo circadiano del sueño y la vigilia está acompañado por la secreción de melatonina y la oscilación de la temperatura corporal central:
- En personas con una fase circadiana normal, la melatonina comienza a aumentar cuando se atenúa la luz, aproximadamente 2 horas antes del inicio habitual del sueño. El inicio de la secreción de melatonina se conoce como “inicio de melatonina con luz tenue” (dim light melatonin onset, DLMO) y se asocia con una disminución de la temperatura corporal central, que coincide con una disminución del estado de alerta.
- La disminución del estado de alerta circadiano, combinada con una mayor necesidad de sueño o un impulso homeostático del sueño debido a una vigilia previa, da como resultado una alta propensión a dormir durante las horas nocturnas.
- La melatonina alcanza su punto máximo justo antes del nadir de la temperatura corporal central (es decir, el mínimo de esta), generalmente unas 7 horas después de la DLMO y unas 3 horas antes del final del sueño habitual. La baja señal de alerta circadiana ayuda a mantener el sueño a medida que se disipa el impulso homeostático del sueño.
- Por la mañana, la melatonina disminuye a niveles indetectables y la temperatura corporal central comienza a aumentar. El aumento de la señal de alerta circadiana, combinado con el bajo impulso homeostático del sueño, promueve la vigilia.
- La señal de alerta circadiana aumenta a lo largo del día para oponerse al creciente impulso homeostático del sueño, proporcionando aproximadamente 16 horas de vigilia consolidada.
El sistema circadiano, aunque inherente y determinado genéticamente, es modificable. Los Zeitgebers (literalmente “dadores de tiempo” en alemán) alinean o sincronizan el reloj interno, que en promedio en humanos tiene un ciclo de 24.2 horas, con el día de 24 horas.
La luz brillante es el estímulo más potente para sincronizar la fase circadiana, aunque otros Zeitgebers incluyen el ejercicio, las comidas y el contacto social.
Zeitgebers: breve resumen
Los zeitgebers (del alemán Zeit = tiempo, Geber = dador, “dadores de tiempo”) son estímulos externos que sincronizan los ritmos biológicos internos de los seres vivos con el ambiente.
En fisiología, se usan sobre todo para explicar cómo se ajusta el ritmo circadiano (aproximadamente 24 horas) a las condiciones externas.
Ejemplos de zeitgebers principales son:
- La luz. Es el más potente. La exposición a la luz solar regula el reloj biológico central en el núcleo supraquiasmático del hipotálamo.
- La oscuridad: complementa a la luz como señal de noche.
- Horario de comidas. Influye en ritmos metabólicos y digestivos.
- Actividad física. Puede adelantar o retrasar el reloj circadiano.
- Actividades sociales, rutinas laborales, horarios de interacción.
Importancia clínica
Los zeitgebers permiten que nuestro reloj interno se mantenga alineado con el ciclo ambiental de 24 horas
Cuando se alteran (ejemplo: viajes rápidos entre husos horarios o jet lag, trabajo nocturno, insomnio crónico), aparece un desajuste circadiano con efectos en el sueño, metabolismo, humor y salud cardiovascular.
En medicina, se estudian intervenciones que potencien o manipulen los zeitgebers (como la fototerapia en trastorno afectivo estacional o la higiene del sueño basada en horarios regulares).
# La luz.
El efecto de la luz depende del tiempo de exposición con respecto a la fase circadiana endógena. La luz brillante después del nadir de la temperatura corporal central (a primera hora de la mañana en individuos con sincronización normal) adelanta el ritmo circadiano (avance de fase), y la luz brillante después de la DLMO y antes del nadir de la temperatura corporal central (a última hora de la tarde en individuos con sincronización normal) retrasa el ritmo circadiano (retraso de fase).
La luz brillante produce los mayores cambios de fase cuando se administra durante la noche biológica, cuando se secreta melatonina.
La luz más potente disponible es la del sol, en un día brillante: esta puede llegar a los 10.000 lux.
# Melatonina.
La melatonina exógena también puede alterar el reloj circadiano. Su acción sobre el sistema circadiano depende del momento de administración:
- Administrada al final de la tarde o al anochecer, la melatonina adelanta el ritmo circadiano.
- Por la mañana, produce retrasos de fase.
La melatonina también tiene efectos sedantes directos. El cambio de fase y los efectos sedantes de la melatonina son máximos en un momento distinto al de su secreción natural por la glándula pineal (es decir, durante el día biológico).
# Cuestión de timming
Aunque el reloj circadiano se modifica con la luz brillante, los desfases no ocurren instantáneamente tras un cambio en el ciclo de luz-oscuridad provocado por un viaje en avión, sino que pueden tardar varios días o más en adaptarse a la nueva zona horaria: es por esto que el reloj interno permanecerá sincronizado con la hora de origen inmediatamente después del cambio de ciclo de luz-oscuridad.
El grado de desincronización entre el reloj interno y el ciclo de luz-oscuridad externo depende del número de zonas o husos horarios atravesados.
Jet Lag: sus síntomas
Los síntomas clínicos del jet lag aparecen 1 o 2 días después de viajar a través de al menos 2 zonas horarias e incluyen:
- Alteración del sueño. Incluye insomnio de conciliación y de mantenimiento, agravado por el cambio de entorno.
- Somnolencia diurna excesiva.
- Fatiga generalizada, cansancio o agotamiento.
- Síntomas somáticos. Principalmente gastrointestinales, incluyendo disminución del apetito y constipación. Estos se justifican en parte por un consumo de alimentos desalineado con el sistema de ritmo circadiano. Se suman mal humor y la exacerbación de trastornos psiquiátricos subyacentes.
- Deterioro del funcionamiento diurno, tanto físico como mental. En atletas, no hay evidencia de un mayor riesgo de lesiones.
¿Cuál es la evolución clínica del Jet Lag?
Sin un tratamiento específico, el sistema circadiano se va a ajustar a la hora de destino aproximadamente una zona horaria al día para viajes hacia el este (por ejemplo, Europa) y 1.5 zonas horarias al día para viajes hacia el oeste (es decir, es más fácil adaptarse cuando viajamos hacia el oeste, que hacia el este).
Además de la distancia recorrida, la gravedad del jet lag se ve influenciada por múltiples factores:
- Dirección de viaje (viajar hacia el este es más difícil de adaptar que viajar hacia el oeste).
- Capacidad de dormir durante el viaje.
- Presencia y acceso a zeitgebers circadianos en el destino (por ejemplo, luz).
- Diferencias individuales en el sistema de cronometraje interno.
- Condiciones de viaje (por ejemplo, movilidad reducida, calidad y presión del aire, consumo de alcohol y cafeína).
Aunque es autolimitado, el jet lag puede tener repercusiones significativas en aquellos que requieren altos niveles de rendimiento inmediatamente después de un viaje internacional (por ejemplo, pilotos, atletas, hombres de negocios, personal militar).
Una gran cohorte que evaluó las condiciones de salud en más de 5.000 auxiliares de vuelo demostró un mayor riesgo de cáncer, trastornos del sueño, fatiga y depresión; sin embargo, otros factores ocupacionales independientes del jet lag pueden contribuir a estos hallazgos.
También se observaron, en viajeros frecuentes, cambios en la microbiota, así como disfunción metabólica y obesidad.
¿Cómo se hace el diagnóstico de Jet Lag?
El diagnóstico del jet lag se basa en la evaluación clínica.
Los criterios diagnósticos incluyen las siguientes características:
- Insomnio o somnolencia diurna excesiva, acompañada de una reducción del tiempo total de sueño, asociada a viajes en avión a través de al menos 2 zonas horarias.
- Alteración de la función diurna, malestar general o síntomas somáticos (por ejemplo, trastornos gastrointestinales) entre 1 y 2 días después del viaje.
- La alteración del sueño no puede explicarse por otro trastorno del sueño actual, un trastorno médico, un trastorno mental o el consumo de medicamentos o sustancias.
Diagnóstico diferencial
El Jet Lag tiene que diferenciarse de la fatiga de viaje.
# Fatiga de viaje.
Constelación de síntomas que incluye fatiga, confusión, dolor de cabeza y cansancio debido a la alteración del sueño, la deshidratación, la falta de espacio y el estrés del viaje.
Se diferencia del jet lag, ya que no depende del número de zonas horarias atravesadas (por ejemplo, puede ocurrir tras un viaje aéreo de larga distancia de norte a sur) y se resuelve tras un buen descanso.









