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Influenza en las Américas 2025: señales y lecciones tempranas desde el hemisferio norte

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicó el 8 de diciembre de 2025 una actualización epidemiológica clave sobre la situación de influenza en las Américas. El hemisferio norte ya muestra un ascenso sostenido de casos, dominados por influenza A, especialmente A(H3N2), mientras que en el Caribe y Centroamérica prevalece A(H1N1)pdm09 (1). Lo resumimos en INFOMED.

Puntos Clave

  • La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una actualización de la situación de Influenza en la Región de las Américas, el 8 de diciembre del 2025.

  • La influenza está aumentando en las Américas, con predominio de A(H3N2) en Norteamérica y A(H1N1)pdm09 en el Caribe y Centroamérica.

  • La temporada 2025 del hemisferio sur registró un 29 % de aumento en casos graves de infecciones respiratorias agudas, un indicador relevante de severidad.

  • El VSR sigue siendo la principal causa de internación en lactantes pequeños; la influenza afecta más a adultos mayores.

  • La OPS recomienda fortalecer vigilancia, diagnóstico temprano, vacunación y preparación hospitalaria. El tratamiento antiviral precoz es clave en pacientes con factores de riesgo.

  • La coexistencia de influenza, COVID-19 y VSR aumenta la complejidad diagnóstica y asistencial.

  • Vacunar antes del pico estacional reduce las hospitalizaciones y los desenlaces graves: esta sigue siendo una estrategia de prevención fundamental.

  • La anticipación, y no la reacción, definen la capacidad de respuesta del sistema de salud.

Un invierno que se adelanta en los datos

Cada año, la región atraviesa el mismo dilema: la influenza es una enfermedad predecible en su patrón estacional, pero impredecible en su magnitud.

Por eso, cuando la OPS publica una actualización a principios de diciembre, sabe que está hablando a quienes tenemos responsabilidad en la primera línea de la atención: trabajadores de la salud, epidemiólogos y médicos.

La alerta comienza con un mensaje simple: la actividad viral en el hemisferio norte está aumentando, con predominio de influenza A. Ese dato, por sí sólo, ya condiciona lo que ocurrirá en las próximas semanas en el resto de la Región.

En epidemiología respiratoria, el norte marca el ritmo del sur, y esta temporada no parece ser la excepción.

¿Por qué esta actualización merece atención?

La influenza no es solo un cuadro febril estacional. Es una enfermedad capaz de impactar en múltiples niveles:

  • Saturación de guardias y servicios de emergencia
  • Aumento de hospitalizaciones por neumonía viral o bacteriana
  • Descompensación de enfermedades cardiovasculares
  • Mayor riesgo de internación para embarazadas y adultos mayores
  • Incremento de mortalidad estacional

Además, la temporada 2025 agrega un componente conocido pero complejo: la coexistencia de influenza, VSR y SARS-CoV-2. Este solapamiento, que ya se observó en el hemisferio sur, genera un escenario clínico más exigente y una carga asistencial mayor.

En ese contexto, el informe de la OPS funciona como una advertencia basada en los datos.

Qué pasó en el hemisferio sur: la temporada que anticipa la que viene

La OPS dedica una parte relevante de su actualización a repasar cómo fue la temporada 2025 en el hemisferio sur. Lo que ocurrió entre mayo y septiembre en Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Sudáfrica o Australia, suele anticipar parte del comportamiento del virus en el norte y, meses después, el retorno al sur.

Los puntos centrales son 3:

1. Aumentaron los casos graves de IRAG (29 % más que en 2024). Este dato no es menor. Sostener casi 1/3 más de pacientes graves implica más camas ocupadas, más oxigenoterapia, más demanda en terapias intensivas y más tensión en los equipos. Estos números ya anticipan lo que podría pasar en el invierno de 2026.

2. VSR y lactantes: un binomio conocido pero crítico. El virus sincicial respiratorio afectó principalmente a menores de 6 meses, con brotes que llevaron casi a la saturación de salas pediátricas.

3. Influenza en adultos mayores: el otro extremo vulnerable. La influenza no golpeó tan fuerte a niños y adolescentes, pero sí a adultos mayores. Este patrón coincide con temporadas dominadas por A(H3N2), un subtipo que históricamente ha mostrado mayor virulencia en personas mayores o frágiles.

La circulación fue dinámica: H1N1 predominó al inicio, pero luego H3N2 adquirió relevancia. En ambos casos, la gravedad observada fue similar a la de temporadas previas.

Qué está pasando ahora: la foto epidemiológica del 8 de diciembre

La OPS resume así la situación:

1. América del Norte: aumento sostenido, predominio H3N2.

La circulación de influenza A está subiendo. Cuando H3N2 domina, los sistemas de salud suelen sentirlo primero en residencias geriátricas, salas de internación general y servicios de neumonología.

2. Caribe y Centroamérica: H1N1 domina el escenario.

Este subtipo tiende a afectar más a adultos jóvenes, embarazadas y personas con obesidad o comorbilidades crónicas. Su presencia obliga a prestar especial atención a estos grupos.

3. Sudamérica: niveles bajos, pero en ascenso.

La región todavía no muestra una curva pronunciada, pero la trayectoria es ascendente. Aquí aparece la oportunidad: reforzar vacunación antes del pico aumenta sustancialmente en el número de casos.

Las recomendaciones de la OPS

La alerta propone 4 líneas de acción principales:

  1. Preparar el sistema de salud antes del pico.
  2. Fortalecer la vigilancia epidemiológica.
  3. La vacunación como estrategia central. Incluso en temporadas dominadas por A(H3N2), la vacunación reduce el riesgo de hospitalización y enfermedad grave.
  4. Promover medidas de prevención individual y comunitaria. Aunque el uso masivo de barbijos ya no es norma, su utilización dirigida sigue siendo útil (en entornos de alta transmisión, en personas con alto riesgo de complicaciones, en instituciones cerradas ante brotes). Se suman prácticas simples pero efectivas: higiene de manos, ventilación adecuada, evitar acudir a trabajar enfermo.

Las implicancias para Argentina y la región

Cuando H3N2 predomina en Estados Unidos y Canadá, la experiencia regional indica que puede replicarse semanas después en el Cono Sur.

El impacto suele sentirse especialmente en adultos mayores, demandando más internaciones y tratamientos de soporte.

La coexistencia de influenza, VSR y COVID-19 obliga a una interpretación clínica más fina, especialmente en pacientes con comorbilidades.

La ventana de oportunidad para vacunación aún está abierta, y aprovecharla puede amortiguar la curva de hospitalizaciones.

¿Qué nos deja esta actualización?

Las temporadas de influenza no son idénticas, pero tienen patrones reconocibles:

  • La circulación en el hemisferio norte funciona como un termómetro anticipado.
  • El predominio de H3N2 suele asociarse con una mayor presión sobre el sistema de salud.
  • El aumento del 29 % en casos graves del hemisferio sur no es un dato anecdótico: señala una tendencia que podría repetirse.
  • La vacunación sigue siendo la intervención más costo-efectiva para evitar la enfermedad grave.
  • El diagnóstico temprano y el uso adecuado de antivirales evitan complicaciones.
  • La coordinación entre vigilancia, diagnóstico y preparación hospitalaria define buena parte de la respuesta.

La actualización de la OPS no busca generar alarma, sino anticipación. Y en medicina, anticiparse no sólo es una ventaja: es una obligación ética.

Referencias

1. https://www.paho.org/es/noticias/8-12-2025-ops-actualiza-situacion-influenza-americas-ante-avance-temporada-invernal
2. https://www.paho.org/sites/default/files/2025-12/2025-dic-4-phe-alertaepi-influenza-estacional-es-final.pdf
3. https://www.paho.org/es/informe-situacion-influenza

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