Puntos Clave
- Argentina acumuló 790.523 notificaciones de enfermedad tipo influenza (ETI) hasta la SE 30 de 2026, el mayor registro de la última década para ese período.
- La diferencia respecto de 2025 fue pequeña: apenas 0,3 % por encima.
- Los 790.523 casos no son influenzas confirmadas: ETI es una definición clínica utilizada para vigilancia epidemiológica.
- Durante 2026 se habían registrado 7.909 detecciones de influenza en la vigilancia virológica.
- La temporada fue precoz: las detecciones comenzaron a aumentar desde la SE 10 y alcanzaron su máximo alrededor de las SE 21-22.
- A(H3N2) fue el gran protagonista: aproximadamente 99 % de los virus influenza A subtipificados correspondieron a H3N2.
- El subclado J.2.4.1/K representó 91 % de las secuencias H3N2 analizadas desde 2025 hasta la SE 29 de 2026.
- “Súper gripe” es un término mediático, no científico: no identifica una nueva enfermedad ni demuestra mayor virulencia.
- Hasta el último BEN se habían notificado 140 fallecimientos en personas con diagnóstico de influenza, frente a 177 a una altura comparable de 2025.
- Más circulación no equivale necesariamente a mayor gravedad por caso: incidencia y gravedad son conceptos diferentes.
Un récord que necesita una aclaración
En los últimos días, distintos medios informaron que Argentina alcanzó un récord de casos de “súper gripe”. El dato parte de información oficial, pero requiere una precisión importante.
El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) correspondiente a la semana epidemiológica 31 de 2026 informa que, hasta la SE 30, se notificaron 790.523 casos de enfermedad tipo influenza (ETI), equivalentes a una incidencia acumulada de 1.701,3 casos cada 100.000 habitantes (1).
ETI es una definición clínica utilizada para vigilancia epidemiológica: incluye cuadros compatibles con influenza, pero no significa influenza confirmada por laboratorio.
En la vigilancia virológica, en cambio, durante 2026 se habían registrado 7.909 detecciones de influenza (1).
Por eso, no es correcto afirmar que Argentina tuvo 790.523 casos de influenza confirmados.
Lo que alcanzó un máximo fue la notificación de enfermedad tipo influenza, aunque ese número sí marca una cantidad sustancial de casos clínicamente compatibles con gripe.
¿Qué tan excepcional es el 2026?
Si se comparan las primeras 30 semanas de cada año, 2026 presenta el mayor número de notificaciones de ETI de la serie 2016-2026.
- En 2016 se habían registrado 767.977 casos
- En 2022, 770.171
- En 2023, 712.565
- En 2024, 779.592
- En 2025, 788.328
- En 2026, 790.523
El récord existe, pero la diferencia respecto de los últimos años es pequeña: 0,3 % más que en 2025, 1,4 % más que en 2024 y 2,9 % más que en 2016.
Los años 2020 y 2021 merecen una consideración aparte, ya que las medidas implementadas durante la pandemia de COVID-19 alteraron profundamente la circulación de virus respiratorios, las consultas y los sistemas de vigilancia.
Más que el número absoluto, una característica distintiva de 2026 fue el comienzo precoz de la temporada.
Una temporada que empezó antes
Las notificaciones de ETI comenzaron a aumentar desde la SE 9 y permanecieron entre los niveles de alerta y brote del corredor endémico hasta aproximadamente la SE 22.
La vigilancia virológica mostró un comportamiento similar: las detecciones de influenza aumentaron desde la SE 10 y alcanzaron su máximo durante las SE 21 y 22, hacia fines de mayo y comienzos de junio.
Posteriormente comenzaron a descender.
La elevada carga acumulada de 2026 no significa que la epidemia continúe creciendo en agosto: refleja principalmente una circulación intensa y precoz durante el otoño y el comienzo del invierno.
En las últimas semanas disponibles, la positividad para influenza entre los pacientes ambulatorios estudiados había descendido hasta aproximadamente 10 % (1,2).
A(H3N2), el protagonista de 2026
La temporada también se diferenció por el virus predominante.
Entre los 7.909 casos de influenza notificados durante 2026, 6.997 correspondieron a influenza A y 1.024 a influenza B.
Entre los virus A que pudieron ser subtipificados se identificaron 2.594 A(H3N2) y apenas 26 A(H1N1)pdm09.
En las muestras caracterizadas por el Laboratorio Nacional de Referencia, aproximadamente 99 % de los virus influenza A subtipificados correspondieron a A(H3N2).
Esto contrasta con 2025, cuando predominó principalmente A(H1N1)pdm09 (3).
Dentro de A(H3N2), adquirió particular relevancia el subclado J.2.4.1, también denominado K.
Entre la SE 1 de 2025 y la SE 29 de 2026 se secuenciaron 456 muestras positivas para A(H3N2) provenientes de las 24 jurisdicciones.
De ellas, 415, el 91 %, pertenecieron al subclado J.2.4.1/K (1).
¿Por qué la llamamos “súper gripe”?
En rigor, no deberíamos llamarla así en términos científicos.
“Súper gripe” o super flu es una denominación que se popularizó en medios y redes para referirse a la circulación de A(H3N2), particularmente del subclado K.
“Súper gripe” no es el nombre de una nueva enfermedad, un nuevo tipo de influenza ni una categoría reconocida para definir gravedad o virulencia.
El término cobró fuerza porque el subclado K se expandió rápidamente, apareció en una población con menor inmunidad específica y produjo temporadas de elevada actividad en distintos países.
En Argentina, además, comenzó a circular tempranamente y terminó dominando ampliamente los A(H3N2) secuenciados (1,4).
Más transmisión o más casos poblacionales no equivalen necesariamente a mayor virulencia individual.
Hasta el momento, los datos nacionales no demuestran que el subclado K produzca sistemáticamente una enfermedad más grave que otros virus influenza.
Por eso, desde el punto de vista médico, resulta más preciso hablar de una temporada intensa y precoz de influenza, dominada por A(H3N2)/K, que de una “súper gripe”.
¿El récord de casos produjo también más muertes?
Este es probablemente uno de los datos más importantes para interpretar la temporada.
Hasta el último período informado por el BEN se habían notificado 140 fallecimientos en personas con diagnóstico de influenza durante 2026.
La formulación también importa: se trata de personas fallecidas con diagnóstico de influenza, lo que no significa necesariamente que influenza haya sido la causa básica o única de muerte.
Además, la comparación con el año anterior no muestra hasta ahora un récord de mortalidad.
Hacia la SE 30 de 2025 se habían comunicado 177 fallecimientos con diagnóstico de influenza (3).
Los datos pueden modificarse por retrasos en la notificación y consolidación retrospectiva.
Hasta la información disponible, 2026 tiene más notificaciones de ETI que 2025, pero menos fallecimientos con diagnóstico de influenza registrados a una altura comparable del año.
Esto refuerza una distinción epidemiológica fundamental: incidencia y gravedad no son sinónimos.
¿Qué ocurrió con las hospitalizaciones?
Durante las primeras 31 semanas de 2026 se registraron 4.777 internaciones por infección respiratoria aguda grave (IRAG) dentro del componente centinela.
Las hospitalizaciones comenzaron a aumentar desde la SE 11 y alcanzaron su máximo alrededor de la SE 25.
Inicialmente, el incremento coincidió con la circulación de A(H3N2), pero posteriormente el virus sincicial respiratorio (VSR) adquirió mayor protagonismo entre los pacientes internados (1).
La fotografía epidemiológica de agosto ya no es la misma que la del pico de mayo-junio.
Al mismo tiempo, mientras disminuyó influenza A, comenzó a aumentar proporcionalmente influenza B.
En la SE 29, influenza B representó aproximadamente 60 % de las detecciones de influenza, y los virus caracterizados pertenecieron al linaje Victoria (1,2).
Conclusiones: ¿qué nos deja esta revisión?
Argentina atravesó en 2026 una temporada de influenza precoz y de elevada actividad, dominada inicialmente por influenza A(H3N2) y, dentro de este subtipo, por el subclado J.2.4.1/K.
Hasta la SE 30 se notificaron 790.523 casos de ETI, el mayor registro de la serie 2016-2026 para ese período, aunque apenas 0,3 % superior al de 2025.
Ese número no representa 790.523 influenzas confirmadas.
Hasta el último BEN se habían informado 140 fallecimientos en personas con diagnóstico de influenza, frente a 177 registrados aproximadamente a la misma altura de 2025.
Por lo tanto, el récord de ETI no se traduce, al menos hasta ahora, en un récord de mortalidad.
La expresión “súper gripe” es fundamentalmente mediática. Los datos respaldan hablar de una temporada intensa, precoz y dominada por A(H3N2)/K, pero no de una influenza necesariamente más virulenta.
Referencias
- https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2026/01/ben_821_se_31_vf.pdf
- https://www.argentina.gob.ar/noticias/actualizacion-del-boletin-epidemiologico-nacional-de-la-semana-ndeg-31
- https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2025/01/ben-767-se-30_vf.pdf
- https://www.paho.org/es/temas/influenza









