Puntos Clave
- El finasteride tópico al 0,25 % mostró eficacia sostenida durante 1 año.
- En 123 hombres tratados exclusivamente con esta formulación durante 52 semanas, aumentaron tanto la densidad como el grosor del cabello.
- La densidad capilar aumentó alrededor de 20 % en la región frontotemporal, pasando de 145,3 a 174,7 cabellos/cm².
- En el vértex, la densidad aumentó de 151,2 a 173 cabellos/cm², una ganancia de 21,8 cabellos/cm², cercana al 14 %.
- Los cabellos no solo fueron más numerosos, sino también más gruesos: el diámetro promedio del tallo en el vértex aumentó de 46,5 a 57,1 μm, cerca de un 23 %.
- La relación entre cabellos terminales y vellosos aumentó de 2,6 a 4,3, un cambio compatible con reversión parcial de la miniaturización folicular.
- El 85 % de los participantes mejoró al menos un punto según la evaluación médica.
- El 91 % refirió estabilización o mejoría de la pérdida de cabello.
- El 7,3 % presentó efectos adversos locales leves y no se registraron eventos sexuales, aunque el diseño no permite excluir eventos sistémicos poco frecuentes.
- La vía tópica parece reducir la exposición sistémica, pero no eliminarla: tópico no significa exclusivamente local.
Observando un año de tratamiento fuera del ensayo clínico
La alopecia androgenética es la forma más frecuente de pérdida progresiva del cabello en los hombres.
Su característica central es la miniaturización del folículo piloso, un proceso en el que la dihidrotestosterona (DHT), producida a partir de testosterona por acción de la 5-alfa-reductasa, tiene un papel central.
Con el tiempo, los cabellos terminales se vuelven más finos y cortos, hasta adquirir características similares al vello (1).
La alopecia androgenética no consiste simplemente en “perder pelo”: implica una transformación progresiva del folículo y del tipo de cabello que produce.
El finasteride inhibe principalmente la 5-alfa-reductasa tipo II y reduce la producción de DHT.
Administrado por vía oral en dosis de 1 mg/día, constituye desde hace décadas uno de los tratamientos más utilizados.
Sin embargo, algunos pacientes prefieren evitar un tratamiento sistémico prolongado, en particular por la preocupación por posibles efectos adversos sexuales y sobre el estado de ánimo.
La formulación tópica intenta actuar directamente sobre el cuero cabelludo sin reproducir la misma magnitud de exposición sistémica que la vía oral.
La evidencia previa ya había mostrado eficacia.
En un ensayo fase III con 458 hombres, el aumento del número de cabellos a las 24 semanas fue significativamente mayor con finasteride tópico que con placebo: 20,2 frente a 6,7 cabellos en el área evaluada.
El resultado fue numéricamente similar al obtenido con finasteride oral.
Además, la concentración plasmática máxima fue más de 100 veces menor con la vía tópica y la reducción de la DHT sérica fue de 34,5 %, frente a 55,6 % con la vía oral (2).
La evidencia previa sugería eficacia con menor exposición sistémica, pero faltaban datos más prolongados y obtenidos en la práctica cotidiana.
El nuevo estudio de Gallo y colaboradores, publicado en 2026 en Clinical and Experimental Dermatology, analizó precisamente ese escenario: 52 semanas de finasteride tópico al 0,25 % como monoterapia.
Los investigadores revisaron pacientes atendidos en la Unidad de Dermatología de la Universidad de Turín entre abril de 2022 y noviembre de 2025.
La cohorte final quedó integrada por 123 hombres, con una edad media de 32,4 años.
Los patrones más frecuentes fueron el grado III de Norwood-Hamilton, en el 34,1 %, caracterizado por recesión frontotemporal evidente, y el grado III-Vertex, en el 28,5 %, en el que se agrega pérdida de cabello en la coronilla o vértex.
¿Qué es la escala de Norwood-Hamilton?
La escala de Norwood-Hamilton es una clasificación utilizada para describir la extensión y el patrón de la alopecia androgenética masculina.
En términos simples, el grado III indica una recesión frontotemporal claramente visible, mayor que la esperable en una línea de implantación madura normal.
En el grado III-Vertex, además de las entradas, aparece pérdida de cabello en la coronilla, todavía separada de la región frontal por una franja de cabello relativamente conservada.
Un estudio de monoterapia con finasteride tópico
Un aspecto metodológico importante es que se excluyeron los pacientes que utilizaban simultáneamente minoxidil, antiandrógenos orales, plasma rico en plaquetas o láser de baja intensidad, así como quienes habían recibido un trasplante capilar.
Durante el período analizado, el tratamiento farmacológico para la alopecia fue exclusivamente finasteride tópico.
De los 123 participantes, 78, es decir el 63,4 %, utilizaron una formulación comercial en spray, y 45, el 36,6 %, una preparación magistral hidroalcohólica.
Ambas formulaciones tenían una concentración de 0,25 %.
La adherencia registrada fue superior al 90 %.
Los investigadores realizaron fotografías estandarizadas y videodermatoscopía digital al inicio y a las 52 semanas, procurando evaluar las mismas áreas del cuero cabelludo.
Analizaron densidad capilar, grosor del cabello y relación entre cabellos terminales y vellosos.
Más cabellos, pero también cabellos más gruesos
En los 81 pacientes con compromiso frontotemporal, la densidad media aumentó de 145,3 a 174,7 cabellos/cm² después de 52 semanas (1).
La diferencia fue de 29,4 cabellos/cm², equivalente a un aumento de aproximadamente 20 % respecto del valor basal.
En la región frontotemporal, el tratamiento se asoció con una ganancia cercana a 30 cabellos por cm² luego de un año.
En los 94 pacientes evaluados en el vértex, la densidad pasó de 151,2 a 173 cabellos/cm².
Esto representó una ganancia de 21,8 cabellos/cm², cercana al 14 %.
La respuesta frontotemporal fue, por lo tanto, numéricamente mayor que la observada en el vértex.
Los autores plantean que podrían existir diferencias regionales en características como el espesor cutáneo o la densidad de receptores androgénicos, aunque el estudio no permite establecer el mecanismo.
El cambio no se limitó al número de cabellos: también se observó aumento del grosor del tallo capilar.
En el vértex, el grosor promedio del tallo aumentó de 46,5 a 57,1 μm, alrededor de un 23 %.
La relación entre cabellos terminales y vellosos pasó de 2,6 a 4,3.
Este último resultado ayuda a entender qué ocurrió en el folículo.
La miniaturización característica de la alopecia androgenética transforma progresivamente cabellos terminales gruesos en cabellos cada vez más finos.
El aumento del diámetro y de la relación terminal/vellus es compatible con una reversión parcial de la miniaturización folicular.
La mejoría también fue perceptible clínicamente.
Después de un año, el 85 % de los participantes mejoró al menos un punto en la evaluación global realizada por los médicos.
Además, el 91 % de los pacientes refirió estabilización o mejoría de la pérdida de cabello.
En una enfermedad crónica y progresiva, detener la pérdida y preservar folículos viables también puede representar un resultado clínicamente relevante.
Seguridad: qué significa que no se hayan observado eventos sexuales
Durante las 52 semanas, 9 de los 123 pacientes, es decir el 7,3 %, presentaron efectos adversos locales, principalmente prurito leve o eritema transitorio.
Estos eventos fueron leves y no obligaron a interrumpir definitivamente el tratamiento.
No se documentaron casos de disfunción eréctil, disminución de la libido ni ginecomastia.
Tampoco hubo abandonos relacionados con alteraciones del estado de ánimo o síntomas depresivos.
La tolerabilidad fue favorable, pero este resultado debe interpretarse con cautela.
El estudio fue retrospectivo, por lo que la detección dependió de lo referido por los pacientes y de lo registrado en las historias clínicas.
Además, fueron excluidos quienes tenían antecedentes documentados de disfunción sexual, ginecomastia o trastornos significativos del estado de ánimo.
Tampoco se utilizaron cuestionarios específicos de función sexual ni se midieron concentraciones plasmáticas de finasteride o DHT sérica.
El trabajo no demuestra que la formulación tópica carezca de efectos sistémicos.
La evidencia farmacocinética previa muestra que existe absorción sistémica, aunque considerablemente menor que con la vía oral.
En el ensayo fase III, la concentración plasmática máxima de finasteride fue más de 100 veces menor con la formulación tópica, pero la DHT sérica igualmente disminuyó un 34,5 % (2).
Tópico no significa exclusivamente local.
¿Spray comercial o preparación magistral?
Los investigadores no encontraron diferencias estadísticamente significativas en los principales resultados de eficacia entre los 78 pacientes tratados con el spray comercial y los 45 que recibieron la preparación magistral.
Sin embargo, el estudio no fue diseñado para demostrar equivalencia o no inferioridad entre ambas formulaciones.
La ausencia de diferencias significativas no equivale a demostrar que ambas formulaciones sean intercambiables.
Los grupos no fueron aleatorizados y la administración era diferente.
El spray comercial utilizaba entre 1 y 4 disparos diarios según la superficie afectada, mientras que la preparación magistral se administraba mediante gotero, 1 mL una vez al día.
En un tratamiento tópico no importa solamente la concentración del principio activo.
También cuentan el vehículo, el volumen administrado, la superficie tratada y la cantidad de medicamento que efectivamente alcanza el cuero cabelludo.
Los resultados muestran que ambas formulaciones se asociaron con respuesta dentro de esta cohorte, pero no permiten afirmar que cualquier preparado magistral al 0,25 % sea equivalente a la formulación comercial estudiada.
Conclusiones: ¿qué nos deja este estudio?
El principal aporte del trabajo es mostrar qué ocurrió durante un año de tratamiento en condiciones de práctica clínica habitual.
Después de 52 semanas de monoterapia con finasteride tópico al 0,25 %, se observó mayor densidad capilar, aumento del diámetro del cabello, mejor relación entre cabellos terminales y vellosos, y mejoría tanto en la evaluación médica como en la percepción de los pacientes.
El estudio lleva a 52 semanas la observación de una formulación tópica que ya había mostrado eficacia frente a placebo en ensayos previos.
Las limitaciones son importantes.
Fue un estudio retrospectivo, sin aleatorización, sin placebo y sin un grupo tratado con finasteride oral.
Por lo tanto, no permite comparar directamente su eficacia a largo plazo con la vía oral ni descartar eventos adversos sistémicos poco frecuentes.
El ensayo fase III previo completa parte de ese panorama: frente a placebo, el finasteride tópico produjo un aumento significativo del número de cabellos y una respuesta numéricamente similar a la vía oral a las 24 semanas, con una exposición sistémica marcadamente menor (2).
La conclusión debe ser prudente: el finasteride tópico no es finasteride “sin exposición sistémica”.
Sin embargo, la evidencia disponible sugiere que puede reducir considerablemente esa exposición y, al mismo tiempo, mantener un efecto clínicamente relevante sobre el folículo piloso.









