Puntos Clave
- Una gran revisión, publicada en Nutrients en 2023, analizó la ganancia de peso en relación con las fiestas de fin de año y vacaciones.
- Durante las fiestas se gana, en promedio, entre 0.3 y 1 kg.
- En la mayoría de los casos, ese peso no se pierde en los meses siguientes.
- El fenómeno puede explicar una parte sustancial de la ganancia anual: la mayor parte del peso corporal ganado en el año se dan en el período de esas 2 a 6 semanas.
- Los determinantes son conductuales y culturales, más que climáticos. Los datos son extrapolables al contexto argentino.
- Prevenir el aumento de peso es más efectivo que intentar revertirlo luego: cómo siempre, es mejor prevenir que curar.
El aumento de peso que nadie registra en la historia clínica
Rara vez un paciente consulta diciendo “doctor, subí de peso por las fiestas”. Tampoco suele aparecer como un evento puntual en la evolución.
El aumento de peso en la adultez es, casi siempre, silencioso: unos gramos en diciembre, otros tantos en vacaciones, un poco más en un invierno sedentario.
Cuando el número aparece en la balanza, el proceso ya lleva años.
Desde hace tiempo, distintos estudios observacionales sugieren que una parte desproporcionada de la ganancia anual de peso ocurre durante las fiestas de fin de año. Durante mucho tiempo, esa idea fue relativizada: ¿qué importancia clínica puede tener subir medio kilo en 2 semanas? Una revisión sistemática de Abdulan y colaboradores obliga a replantear esa pregunta.
Qué se propusieron analizar Abdulan y colaboradores
El trabajo, publicado en 2023 en la revista Nutrients, se planteó un objetivo concreto: revisar de manera sistemática la evidencia disponible sobre cómo las fiestas de invierno afectan el peso corporal y el comportamiento alimentario en adultos.
Para eso, los autores realizaron una búsqueda exhaustiva en bases internacionales (PubMed, Scopus y Web of Science), enfocándose en estudios publicados en los últimos 10 años, en población adulta y con mediciones objetivas de peso o composición corporal.
De 216 artículos inicialmente identificados, solo 10 cumplieron criterios estrictos de inclusión. En conjunto, esos estudios aportaron datos de 4.627 personas, con edades entre 20 y 65 años, incluyendo sujetos con normopeso, sobrepeso y obesidad.
Ya este dato inicial es ilustrativo: hablamos de un fenómeno ampliamente mencionado, pero sorprendentemente poco estudiado con rigor metodológico.
¿Cuánto se sube realmente de peso durante las fiestas?
Cuando los autores ponen los números sobre la mesa, el patrón es claro.
En la mayoría de los estudios analizados, el aumento de peso promedio durante las fiestas osciló entre 0.3 y 1 kg, concentrado en un período breve, de 2 a 6 semanas. No se trata de aumentos espectaculares, pero sí consistentes.
Un punto clave que atraviesa toda la revisión es que estas cifras coinciden notablemente con la ganancia de peso anual promedio descripta en cohortes poblacionales adultas, del orden de 0.5 a 1 kg por año. En otras palabras: una parte muy relevante de lo que el adulto promedio gana en 12 meses puede concentrarse en diciembre y enero.
El verdadero problema: lo que no se baja después
Si el aumento fuera transitorio, el impacto clínico sería menor. Pero ahí aparece el hallazgo más inquietante.
La mayoría de los estudios incluidos muestra que el peso ganado durante las fiestas no se pierde espontáneamente.
En muchos casos, persiste semanas o meses después del período festivo. En otros, simplemente se suma al siguiente ciclo anual.
El estudio clásico de Yanovski y colaboradores ya lo había señalado hace 25 años: una ganancia promedio de 0.37 kg durante las fiestas, de la cual más de la mitad persistía a los 6 meses.
Los trabajos más recientes revisados por Abdulan et al. confirman el mismo patrón, especialmente en personas con sobrepeso u obesidad.
Desde una mirada clínica, este es el punto central: no es el exceso puntual, sino la falta de compensación posterior.
No es solo lo que se come: también es cómo se vive ese período
La revisión deja en claro que el fenómeno no puede explicarse solo por “comer de más”.
Durante las fiestas se produce una tormenta perfecta de factores conductuales:
- Comidas más frecuentes y prolongadas.
- Porciones mayores.
- Mayor consumo de alcohol.
- Horarios desorganizados de comida y sueño.
- Interrupción de rutinas laborales y de actividad física.
Varios estudios incluidos describen además un cambio cualitativo en la dieta: más grasas saturadas, más azúcares simples, más alimentos ultraprocesados. Todo esto ocurre en un contexto social que refuerza el comportamiento y reduce los mecanismos habituales de autocontrol.
Desde el punto de vista energético, no hace falta un gran exceso: desequilibrios sostenidos de 50 a 100 kcal por día son suficientes para explicar aumentos de peso graduales cuando se repiten año tras año.
¿Por qué esto importa?
Pequeñas ganancias de peso, repetidas de manera sistemática, tienen un impacto acumulativo enorme cuando se analizan a escala poblacional.
No se trata de un problema individual aislado, sino de un mecanismo que contribuye al aumento sostenido de la prevalencia de obesidad.
Las fiestas actúan como un “gatillo conductual”: no generan el problema de base, pero desarman temporalmente rutinas protectoras ya frágiles. Esto explica por qué el impacto es mayor en personas con obesidad, antecedentes de dietas restrictivas o baja actividad física.
El clima no es un determinante importante de estas conductas: aunque la mayoría de los estudios provienen del hemisferio norte, sostienen que los determinantes centrales son culturales y sociales, no térmicos.
Hemisferio sur y Argentina: una validación del fenómeno
Las fiestas en Argentina ocurren en pleno verano, lo que podría sugerir un escenario diferente. Sin embargo, los determinantes son notablemente similares.
Las celebraciones incluyen reuniones sociales prolongadas, comidas de alta densidad calórica (asado, embutidos, pan dulce, postres), consumo elevado de alcohol, desorganización de horarios y rutinas, y descenso de la actividad física estructurada.
Todo esto sucede, además, en un contexto de vacaciones, licencias laborales y postergación de controles médicos.
Desde esta perspectiva, los mecanismos descriptos en la literatura internacional son plenamente extrapolables al hemisferio sur.
¿Qué nos dicen los datos argentinos?
Los números locales refuerzan esta interpretación.
Según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR):
- En 2018, el 61.6 de los adultos argentinos tenía exceso de peso y el 25.4 % obesidad.
- En 2022, el exceso de peso ascendió a alrededor de 66%, con una prevalencia de obesidad de aproximadamente 28-29%.
A esto se suma que:
- Cerca del 60% de los adultos no alcanza niveles recomendados de actividad física.
- El consumo de alcohol alcanza a casi el 50% de la población adulta.
- Entre el 10 y 15% de los adultos reporta consumo episódico excesivo de alcohol.
En una población ya vulnerable, incluso una ganancia promedio de 300-700 g durante las fiestas adquiere relevancia clínica.
¿Se puede prevenir?: medidas que sí funcionaron
Algunos estudios incluidos evaluaron intervenciones simples durante las fiestas:
- Programas de ejercicio (baja a moderada intensidad).
- Automonitoreo del peso.
- Mensajes educativos enfocados en mantener el peso, no en bajar.
El resultado es consistente: prevenir el aumento es más efectivo que intentar corregirlo después.
Las conclusiones: ¿qué nos deja este trabajo?
La revisión de Abdulan y colaboradores no propone demonizar las fiestas ni medicalizar la celebración.
Su aporte es más sutil y, por eso mismo, más potente: mostrar cómo pequeños desbalances repetidos explican un problema mayor.
Para la práctica médica, el mensaje es claro, las fiestas son una ventana crítica de prevención: el objetivo razonable es no subir de peso, y hablar de esto antes de diciembre puede tener más impacto que cualquier corrección posterior.
En medicina, como en tantos otros aspectos, los problemas grandes rara vez empiezan con decisiones grandes. A veces empiezan con unos pocos gramos que nadie registra.
Referencias
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37892487/
- https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJM200003233421206
- https://www.nature.com/articles/ijo201281
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24662697/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17192197/
- https://www.nature.com/articles/ejcn2013133
- https://www.indec.gob.ar/ftp/cuadros/publicaciones/enfr_2018_resultados_definitivos.pdf
- https://www.argentina.gob.ar/noticias/salud-e-indec-definen-los-lineamientos-de-la-5deg-encuesta-nacional-de-factores-de-riesgo
- https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22434603/









