Puntos Clave
- La osteoartritis o artrosis es la enfermedad articular más frecuente después de los 40 años.
- Cuando convive con obesidad o sobrepeso, gran parte de su evolución y pronóstico está asociada al exceso de peso corporal.
- STEP 9 incluyó 407 adultos con obesidad y osteoartritis sintomática de rodilla.
- Los participantes fueron tratados durante 68 semanas con semaglutida 2,4 mg o placebo, además de una intervención sobre el estilo de vida.
- La semaglutida logró una reducción media del peso corporal del 13,7 %, frente al 3,2 % con placebo.
- El tratamiento produjo una mejoría significativa del dolor, la función física y la calidad de vida.
- Estos resultados llevaron a la EASO a incorporar la osteoartritis de rodilla como un dominio específico de la adiposidad mecánica en su actualización 2026.
- La EASO considera a semaglutida el fármaco con mayor respaldo científico para este desenlace.
- Aunque los resultados son relevantes, todavía se requieren más estudios para confirmar estos beneficios con otras terapias y en seguimientos más prolongados.
- STEP 9 refuerza la idea de que el tratamiento farmacológico de la obesidad debe orientarse no solo al descenso de peso, sino también a sus complicaciones clínicas.
La obesidad y la osteoartritis: una relación que va más allá del exceso de peso
La obesidad es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo y la progresión de la osteoartritis o artrosis de rodilla.
Durante años, esta asociación se explicó casi exclusivamente por el aumento de la carga mecánica que soportan las articulaciones.
Sin embargo, hoy se reconoce que el tejido adiposo también participa activamente en la fisiopatología de la enfermedad.
El tejido adiposo no funciona solamente como un depósito de energía. También libera mediadores inflamatorios y adipocinas que pueden favorecer la inflamación sinovial y la degradación del cartílago.
En consecuencia, la pérdida de peso constituye una de las intervenciones más eficaces para reducir el dolor, mejorar la movilidad y retrasar la progresión de la enfermedad.
Hasta hace poco tiempo existía escasa evidencia de alta calidad que demostrara que un tratamiento farmacológico para la obesidad pudiera traducirse en beneficios clínicos sobre la osteoartritis de rodilla.
¿Qué evaluó el estudio STEP 9?
Con ese objetivo se diseñó STEP 9, un ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, publicado en The New England Journal of Medicine en 2024.
El estudio incluyó 407 adultos con obesidad, definida por un IMC ≥ 30 kg/m², y osteoartritis sintomática de rodilla.
Los participantes fueron asignados a recibir semaglutida 2,4 mg por vía subcutánea una vez por semana o placebo, además de intervención sobre el estilo de vida, durante 68 semanas.
Los desenlaces primarios fueron el cambio en el peso corporal y la variación del dolor de rodilla medida mediante la escala WOMAC (Western Ontario and McMaster Universities Osteoarthritis Index).
La escala WOMAC es uno de los instrumentos más utilizados para evaluar dolor, rigidez y limitación funcional en pacientes con artrosis.
Los resultados: menos peso corporal, con menos dolor y mejor función articular
Al finalizar el seguimiento, los pacientes tratados con semaglutida presentaron una reducción media del peso corporal del 13,7 %, frente al 3,2 % observado en el grupo placebo.
La diferencia en el descenso de peso fue altamente significativa y confirmó la eficacia de semaglutida en esta población con obesidad y osteoartritis de rodilla.
Pero el hallazgo más relevante fue que este descenso ponderal se acompañó de una mejoría clínicamente importante de los síntomas articulares.
El puntaje de dolor WOMAC disminuyó 41,7 puntos en el grupo tratado con semaglutida y 27,5 puntos en el grupo placebo, con una diferencia estimada de 14,1 puntos.
El tratamiento no solo redujo el peso: también mejoró el dolor, la función física y la calidad de vida relacionada con la salud.
Los pacientes tratados con semaglutida presentaron una mejor recuperación de la función física y una mejor calidad de vida relacionada con la salud.
Estos resultados aportaron una evidencia robusta de que tratar farmacológicamente la obesidad puede modificar una de sus complicaciones mecánicas más frecuentes e incapacitantes.
El impacto sobre la actualización de la EASO
La relevancia de STEP 9 trascendió los resultados del propio ensayo.
En la actualización 2026 del marco para el tratamiento farmacológico de la obesidad de la European Association for the Study of Obesity (EASO), publicada en Nature Medicine, la osteoartritis de rodilla fue incorporada como uno de los dominios de adiposidad mecánica.
La adiposidad mecánica agrupa aquellas complicaciones producidas principalmente por el exceso de carga que ejerce el tejido adiposo sobre distintos órganos y estructuras.
Sobre la base de la evidencia disponible, la EASO posicionó a semaglutida como el único fármaco con respaldo suficiente para mejorar el dolor asociado con la osteoartritis de rodilla.
Por este motivo, semaglutida se mantiene como la principal opción dentro de este dominio del algoritmo.
La EASO aclara que la evidencia continúa siendo más limitada que la disponible para otros desenlaces, como la pérdida de peso, la diabetes tipo 2 o la enfermedad hepática metabólica.
Por eso, los autores consideran prioritario contar con nuevos ensayos que evalúen otras terapias incretínicas y confirmen la durabilidad de estos beneficios en seguimientos más prolongados.
¿Qué aporta STEP 9 a la práctica clínica?
Más allá de demostrar la eficacia de la semaglutida sobre el peso corporal, STEP 9 consolidó un cambio de paradigma.
El tratamiento farmacológico de la obesidad puede modificar directamente algunas de las complicaciones que determinan discapacidad y pérdida de calidad de vida.
En pacientes con osteoartritis de rodilla, el objetivo ya no es únicamente reducir el peso, sino también aliviar el dolor, mejorar la movilidad y preservar la función articular.
Precisamente esa visión, centrada en las complicaciones y no solo en la balanza, constituye uno de los pilares de la actualización 2026 de la EASO.
STEP 9 muestra que, en obesidad, el beneficio clínico puede medirse también en menos dolor, más movilidad y mejor función cotidiana.









