Puntos Clave
- El paro cardíaco extra-hospitalario es una emergencia médica mayor y un problema global de salud pública.
- A nivel mundial su incidencia se estima entre 36.8 y 86 casos por 100.000 personas-año. La supervivencia continúa siendo baja en la mayoría de los sistemas sanitarios, por lo que identificar patrones temporales de riesgo puede ayudar a mejorar las estrategias de prevención y la organización de los sistemas de emergencia.
- Un grupo de investigadores de Corea del Sur publicó en JAMA Network Open un estudio poblacional sobre este fenómeno. El trabajo de Cha y colaboradores (2026) analizó la incidencia de paro cardíaco extra-hospitalario en el primer día laborable posterior a un período de vacaciones, utilizando datos de la base nacional de vigilancia de Corea del Sur.
- El estudio incluyó más de 200.000 episodios registrados durante una década. Se analizaron 203.471 paros cardíacos extra-hospitalarios en adultos ocurridos entre 2013 y 2023, lo que lo convierte en uno de los análisis poblacionales más grandes sobre este tema.
- El riesgo aumentó el primer día laboral después de las vacaciones. La incidencia diaria fue 9% mayor en comparación con los días laborables habituales (IRR 1.09), con una mediana de 88 casos frente a 80.
- Los subgrupos vulnerables también mostraron un incremento del riesgo. El aumento fue más evidente en adultos mayores de 65 años (IRR 1.03), en paros de causa cardíaca (IRR 1.02) y en eventos con ritmos iniciales no desfibrilables (IRR 1.03).
- Se observó una relación dosis-respuesta según la duración del período festivo. El aumento del riesgo fue significativo después de vacaciones de 2 días (IRR 1.10), 3 días (IRR 1.09) y 4 días o más, mientras que un solo día festivo no mostró incremento significativo (IRR 1.03).
- La evidencia previa ya había observado aumentos de eventos cardiovasculares en períodos festivos. Estudios poblacionales clásicos describieron picos de mortalidad cardíaca en Navidad y Año Nuevo, lo que sugiere que los cambios de hábitos durante las vacaciones pueden actuar como desencadenantes cardiovasculares.
- En Argentina el paro cardíaco extra-hospitalario también representa un problema sanitario relevante, se estiman aproximadamente 30.000 a 40.000 paros cardíacos extra-hospitalarios por año, la mayoría en el domicilio.
- La supervivencia depende de RCP precoz por testigos, desfibrilación temprana y rapidez del sistema de emergencias.
- Los cambios de hábitos durante las vacaciones podrían explicar parte del fenómeno.
El problema
El paro cardíaco extra-hospitalario es una emergencia médica crítica y un importante desafío para la salud pública mundial.
Afecta a millones de personas anualmente, con tasas de incidencia que varían de 36.8 a 86 casos por 100.000 personas-año en diferentes regiones.
En Corea del Sur hay más de 30.000 casos al año, con una tasa de incidencia estandarizada por edad de aproximadamente 65.7 casos por 100.000 personas-año en 2023.
Comprender sus patrones temporales es cada vez más importante para desarrollar estrategias de prevención específicas y optimizar los sistemas de respuesta a emergencias.
Momento de ocio (y riesgo)
Las vacaciones representan períodos únicos caracterizados por desviaciones sustanciales de la vida diaria rutinaria, lo que potencialmente influye en el riesgo de eventos cardiovasculares.
Durante estos períodos, las personas tienen más probabilidades de experimentar mayor consumo de alcohol, interrupción del sueño y estrés psicológico. Además, pueden exponerse a situaciones menos habituales o de mayor riesgo, incluso con aumento de accidentes en la vía pública.
Estos patrones se reflejan en datos a nivel poblacional. Diversos estudios han informado un aumento de la mortalidad cardiovascular durante períodos festivos.
Este fenómeno también se observa en Corea del Sur, donde la incidencia de paro cardíaco extra-hospitalario aumenta significativamente durante fines de semana y días festivos en comparación con los días laborables, independientemente de la temperatura ambiental o la estacionalidad.
Un estudio reciente realizado en Singapur también reportó un aumento de la incidencia de paro cardíaco extra-hospitalario durante las vacaciones, que incluso se extendió al período posterior, sugiriendo la existencia de un fenómeno poco reconocido hasta ahora.
Un estudio coreano
Corea del Sur es un país con 51 millones de habitantes y un sistema integrado de emergencias que involucra efectores de salud, bomberos y fuerzas de seguridad.
Un grupo de investigadores llevó adelante un estudio de cohorte a nivel nacional utilizando la base de datos de vigilancia de paro cardíaco extra-hospitalario entre el 1 de enero de 2013 y el 31 de diciembre de 2023.
Del período de diez años se incluyeron los casos de paro cardíaco extra-hospitalario en adultos que ocurrieron en días laborables, excluyendo aquellos ocurridos durante feriados.
Días festivos versus días laborables
Se definió como “festivo” todos los días no laborables, incluyendo fines de semana y feriados oficiales.
Los días laborables se clasificaron en dos categorías:
1. Día laborable posterior a un día festivo, definido como el primer día laboral inmediatamente posterior a cualquier período festivo (el período de 24 horas que comienza a la medianoche del primer día posterior al feriado).
2. Días laborables de referencia, que comprenden todos los demás días laborables.
El resultado principal fue la razón de tasas de incidencia (IRR) de paro cardíaco extra-hospitalario, comparando el primer día laborable posterior a vacaciones con los días laborables habituales.
Los investigadores también realizaron análisis de subgrupos demográficos y clínicos, y evaluaron relaciones dosis-respuesta según la duración del período festivo previo.
Los resultados: ¿qué encontraron?
En total se incluyeron 203.471 adultos con paro cardíaco extra-hospitalario.
La mediana de edad fue de 71 años y el 64.1% eran hombres.
De todos los eventos registrados:
- 49.199 casos ocurrieron en el primer día laboral posterior a vacaciones
- 154.272 casos ocurrieron en días laborales habituales
La incidencia diaria fue mayor después de las vacaciones: mediana de 88 casos frente a 80, lo que representa un incremento del 9% en la incidencia (IRR 1.09).
El análisis de subgrupos reveló una mayor vulnerabilidad en:
- Adultos mayores de 65 años (IRR 1.03)
- Personas con causa cardíaca (IRR 1.02)
- Personas con ritmos no desfibrilables (IRR 1.03)
Además, se observó una relación dosis-respuesta clara.
El aumento del riesgo fue significativo después de:
- Vacaciones de 2 días (IRR 1.10)
- Vacaciones de 3 días (IRR 1.09)
- Vacaciones de 4 días o más, con persistencia de la asociación
En cambio, un solo día de vacaciones no mostró un aumento significativo del riesgo (IRR 1.03).
En otras palabras, a mayor duración del período festivo, mayor fue el aumento observado en la incidencia de paro cardíaco extra-hospitalario.
Evidencia previa: vacaciones y eventos cardiovasculares
La asociación entre períodos festivos y eventos cardiovasculares agudos ha sido descrita en múltiples estudios epidemiológicos.
Uno de los trabajos más citados fue publicado en JAMA en 2004, donde se analizaron 57 millones de certificados de defunción en Estados Unidos entre 1973 y 2001. Los autores observaron que los picos más altos de mortalidad cardíaca ocurren el 25 y 26 de diciembre y el 1 de enero, con un aumento significativo de muertes por enfermedad coronaria y paro cardíaco durante esos días.
Este fenómeno fue denominado “holiday heart mortality effect”.
Otros estudios poblacionales confirmaron que los eventos cardiovasculares tienden a aumentar durante períodos festivos, incluso después de ajustar por temperatura ambiental y factores estacionales.
En este contexto se inscribe el estudio reciente publicado en JAMA Network Open, que aporta un elemento adicional: no sólo aumentan los eventos durante las vacaciones, sino también en el primer día laboral posterior, lo que sugiere que el cambio brusco entre descanso y retorno a la rutina podría actuar como desencadenante cardiovascular.
Entre los mecanismos propuestos se incluyen:
- Alteraciones del ritmo sueño-vigilia
- Mayor consumo de alcohol
- Comidas copiosas
- Menor adherencia a medicación crónica
- Estrés psicológico asociado al retorno laboral
En conjunto, estos factores podrían generar una ventana transitoria de vulnerabilidad cardiovascular.
Datos de Argentina
En Argentina, el paro cardíaco extra-hospitalario también representa un problema sanitario relevante.
Según estimaciones del Ministerio de Salud de la Nación, se producen aproximadamente 30.000 a 40.000 paros cardíacos extra-hospitalarios por año, la mayoría en el domicilio.
La supervivencia depende en gran medida de factores críticos como:
- Inicio precoz de reanimación cardiopulmonar (RCP) por testigos
- Disponibilidad de desfibriladores externos automáticos
- Rapidez del sistema de emergencias
Por este motivo, las estrategias sanitarias nacionales se centran en la capacitación comunitaria en RCP y la expansión de redes de desfibrilación pública.
Las conclusiones: ¿qué nos deja este estudio?
En este estudio de cohorte nacional, el primer día laborable posterior a un período de vacaciones se asoció con una incidencia significativamente mayor de paro cardíaco extra-hospitalario en Corea del Sur.
El aumento fue más evidente después de períodos festivos prolongados y en poblaciones vulnerables, como adultos mayores y pacientes con enfermedad cardiovascular.
Estos hallazgos respaldan la necesidad de:
- Mejorar la preparación de los servicios médicos de emergencia durante períodos festivos
- Reforzar mensajes de prevención cardiovascular en vacaciones
- Evaluar intervenciones preventivas dirigidas a poblaciones de alto riesgo durante el retorno a la rutina.
En síntesis, el trabajo sugiere que las vacaciones no sólo modifican nuestros hábitos: también pueden modificar transitoriamente el riesgo cardiovascular, y que el primer día de regreso a la rutina podría ser un momento especialmente vulnerable para algunas personas.









