Toda la actualidad de la medicina en español. Escrita y revisada por médicos.

Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), Semana Epidemiológica 51: ¿Cómo cierra el año sanitario en Argentina?

Con la publicación del Boletín Epidemiológico Nacional correspondiente a la Semana Epidemiológica 51, el sistema de vigilancia argentino ofrece una fotografía clave del cierre sanitario del año. Lejos de titulares estridentes, el BEN permite ordenar tendencias, comparar con temporadas previas y anticipar qué eventos merecen seguimiento en el inicio del nuevo año. En INFOMED resumimos todo lo que hay que saber del último boletín oficial.

Puntos Clave

  • Influenza A(H3N2): 13 casos ambulatorios y 10 internaciones, con niveles similares o menores a 2017–2019 y muy inferiores a 2022.
  • VSR: 2 internaciones, descenso sostenido y menor impacto que en 2022–2023.
  • COVID-19: 10 casos ambulatorios y 25 internaciones, sin aumento de mortalidad y perfil endémico consolidado.
  • Dengue: 13 casos confirmados en la temporada 2025/2026, sin aumento temprano como en años epidémicos.
  • Hantavirus: 38 casos desde SE 27, aumento moderado frente a 2024 pero por debajo de 2022–2023.
  • Intentos de suicidio: 22.249 notificados, mayor letalidad en varones y mayor frecuencia en jóvenes.
  • Mortalidad general: sin exceso detectado al cierre del año.

Un cierre de año epidemiológicamente más estable que otros recientes

El primer dato relevante de la SE 51 no es un número aislado, sino el patrón general que emerge del conjunto de eventos bajo vigilancia.

A diferencia de otros fines de año marcados por picos abruptos o por un único evento dominante, el escenario actual se caracteriza por:

  • Circulación simultánea de varios virus respiratorios, sin predominio explosivo de uno solo.
  • Actividad baja pero persistente de eventos estacionales, como dengue y enfermedades transmitidas por alimentos.
  • Ausencia de señales de exceso de mortalidad a nivel poblacional.

Este tipo de cierre se asemeja a lo que hoy puede definirse como una “nueva normalidad epidemiológica”, distinta tanto de la etapa prepandémica como de los años inmediatamente posteriores a COVID-19.

Enfermedades respiratorias: convivencia viral sin colapso asistencial

  1. Influenza: H3N2 como un actor conocido

La vigilancia integrada confirma circulación de influenza A, con predominio del subtipo A(H3N2). En las últimas semanas notificadas se registraron 13 casos positivos en Unidades de Monitoreo Ambulatorio (UMA) y 10 internaciones asociadas.

Este comportamiento se encuadra dentro de un patrón histórico bien conocido: mayor impacto en adultos mayores, predominio de consultas ambulatorias y menor letalidad relativa. En comparación con el promedio de las temporadas 2017–2019, la carga actual es similar o inferior, y claramente menor a la observada en 2022, cuando se registraron picos tempranos y mayor presión asistencial.

     2. Virus Sincicial Respiratorio (VSR)

El VSR continúa mostrando un descenso sostenido tras el pico invernal. En el período reciente se notificaron solo 2 casos en personas internadas, sin evidencia de rebrote tardío.

Este nivel es marcadamente inferior al observado en 2022 y 2023, temporadas en las que las internaciones pediátricas por bronquiolitis alcanzaron valores históricamente elevados.

     3. SARS-CoV-2: consolidación del escenario endémico

COVID-19 mantiene una circulación baja y estable, con 10 casos ambulatorios y 25 internaciones notificadas en la SE 51, sin aumento de la mortalidad.

Comparado con el mismo período de 2021 y 2022, el contraste es contundente: la carga asistencial actual es sustancialmente menor, consolidando un perfil endémico, comparable al de otros virus respiratorios estacionales.

     4. Dengue: el dato clave no es el número, sino el momento

Al cierre de la SE 51, en la temporada 2025/2026 se confirmaron 13 casos de dengue en todo el país, incluyendo 1 caso autóctono en la provincia de Buenos Aires.

Este número es muy inferior al registrado a igual altura del calendario en años epidémicos como 2016, 2020 y 2023, cuando los incrementos tempranos comenzaron entre las SE 4 y 8. El escenario actual no reproduce ese patrón temprano, aunque la experiencia reciente obliga a mantener vigilancia precoz desde el inicio del verano.

     5. Hantavirus: aumento moderado en temporada estacional

Desde el inicio de la temporada estacional (SE 27) hasta la SE 50, el BEN registra 38 casos confirmados de hantavirus, con 15 notificados en las últimas 7 semanas.

En comparación con la temporada previa (29 casos), se observa un aumento moderado, aunque los valores permanecen por debajo de los registrados en las temporadas 2022–2023 y 2023–2024. La mayor carga se concentra en la región Centro, un dato relevante para la vigilancia territorial.

Enfermedades transmitidas por alimentos y agua

El boletín no identifica aumentos significativos en brotes de diarrea aguda, hepatitis A u otros eventos entéricos. Las tasas se mantienen dentro del corredor histórico esperado, con predominio de casos aislados o pequeños conglomerados, sin señales de brotes generalizados al cierre del año.

Eventos prevenibles por vacunación: estabilidad frágil

Sarampión, rubéola y poliomielitis continúan sin circulación autóctona confirmada. No obstante, el BEN vuelve a advertir que la ausencia de casos no equivale a inmunidad garantizada, en un contexto de bolsones de susceptibilidad asociados a coberturas incompletas y reemergencia global de estas enfermedades.

Intentos de suicidio: un evento no transmisible que gana visibilidad

Hasta el 31 de octubre de 2025 se notificaron 22.249 intentos de suicidio en todo el país. El 95% no tuvo resultado mortal, mientras que el 5% sí.

Los intentos no fatales se concentraron mayoritariamente en mujeres, mientras que la letalidad fue cinco veces mayor en varones. Las tasas más elevadas se observan en adolescentes y jóvenes de 15 a 24 años. El aumento de notificaciones refleja, en gran medida, una mejora en la vigilancia, con más jurisdicciones reportando de manera sistemática.

Mortalidad general: un indicador clave

Al cierre de la SE 51, los sistemas de vigilancia no muestran exceso de mortalidad general ni por causas respiratorias. Este indicador, uno de los más robustos para evaluar impacto sanitario real, refuerza la lectura de un cierre de año epidemiológicamente estable.

Las conclusiones: ¿qué nos deja este cierre epidemiológico?

El BEN de la SE 51 no trae titulares espectaculares, y eso es, en sí mismo, una buena noticia.

El sistema sanitario cierra el año sin señales de estrés extremo.
Las enfermedades respiratorias circulan dentro de márgenes previsibles.
Dengue y hantavirus exigen vigilancia anticipada, no reacción tardía.
Los eventos de salud mental emergen como un eje que requiere respuestas sostenidas.

Leer estos datos en perspectiva histórica permite una distinción fundamental para la práctica médica y la comunicación en salud: riesgo real no es sinónimo de ruido informativo.

Etiquetas

Disclaimer

  • No ofrecemos productos ni tratamientos.
  • Todo el contenido tiene fines informativos.
  • La información NO reemplaza la consulta médica profesional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartí esta Nota