Puntos Clave
- En el estudio PARA, el 20,5% de 3.200 participantes argentinos de 5 a 44 años presentó síntomas compatibles con rinitis alérgica; el 63,8% de quienes tenían síntomas no contaba con diagnóstico médico.
- Estornudos, congestión, rinorrea y picazón nasal son manifestaciones características; pueden asociarse síntomas oculares.
- La picazón ocular o nasal, la ausencia de fiebre y la recurrencia estacional pueden orientar hacia alergia más que hacia un resfrío, aunque el diagnóstico no debe establecerse únicamente por estos datos.
- Los síntomas alérgicos pueden persistir mientras continúa la exposición al alérgeno, mientras que un resfrío suele resolverse en aproximadamente una semana.
- La rinitis alérgica puede afectar el sueño, la calidad de vida y el desempeño escolar y laboral, y se encuentra estrechamente relacionada con el asma.
- Reducir la exposición al polen —por ejemplo, manteniendo cerradas las ventanas durante períodos de alta concentración y evitando secar ropa al exterior— puede ayudar a controlar los síntomas.
- Si se realiza una irrigación nasal, debe utilizarse agua destilada, esterilizada o previamente hervida y enfriada, y no agua directamente de la canilla.
- El diagnóstico se basa principalmente en la historia clínica y el examen físico. Las pruebas de IgE específica, cutáneas o en sangre, se utilizan en situaciones seleccionadas y deben interpretarse junto con la clínica.
Con la llegada de la primavera y el aumento de la circulación de polen, pueden aparecer o intensificarse los estornudos, la congestión nasal, el goteo, la picazón y el lagrimeo.
La rinitis alérgica es una respuesta inmunológica frente a alérgenos ambientales. Cuando el desencadenante es el polen, los síntomas suelen presentar un patrón estacional y reaparecer en determinados momentos del año.
Rinitis alérgica en Argentina
El estudio PARA, una encuesta transversal realizada en 3.200 personas de entre 5 y 44 años residentes en áreas urbanas de Argentina, encontró una prevalencia de síntomas compatibles con rinitis alérgica del 20,5%.
Los estornudos fueron el síntoma más frecuente (58,5%), seguidos por la congestión nasal (51,4%).
Un dato resulta particularmente relevante: el 63,8% de las personas con síntomas compatibles con rinitis alérgica no tenía diagnóstico médico.
¿Alergia o resfrío?
La rinitis alérgica y el resfrío pueden compartir síntomas, principalmente congestión, secreción nasal y estornudos. Sin embargo, existen algunas diferencias que pueden orientar el diagnóstico.
El resfrío es una infección viral y habitualmente se resuelve en días. La alergia, en cambio, está relacionada con la exposición a determinados alérgenos y puede persistir mientras esa exposición continúe.
La picazón nasal u ocular y los ojos llorosos son características frecuentes de la rinitis alérgica. La repetición de los síntomas en la misma época del año también puede orientar hacia un desencadenante estacional.
La presencia de fiebre, por otra parte, no es característica de la rinitis alérgica y obliga a considerar otras causas.
Los síntomas no se limitan a la nariz
La rinitis alérgica puede producir estornudos, congestión, rinorrea acuosa y picazón nasal. También puede acompañarse de síntomas oculares, como enrojecimiento, lagrimeo y prurito. Pero su impacto no termina allí.
Puede interferir con el sueño, la calidad de vida y el rendimiento escolar o laboral. Las guías clínicas también destacan su asociación con otras enfermedades, en particular el asma. Por eso, la aparición de tos, sibilancias o dificultad para respirar junto con síntomas nasales recurrentes merece una evaluación médica.
Polen: cómo disminuir la exposición
Evitar por completo el contacto con el polen no suele ser posible. Sin embargo, algunas medidas permiten reducir la exposición durante los períodos de mayor circulación.
Puede ser útil mantener las ventanas cerradas cuando los niveles de polen son elevados, limitar el tiempo al aire libre durante los períodos de mayor exposición y utilizar anteojos o lentes de sol en el exterior.
También se recomienda evitar, cuando sea posible, secar ropa y ropa de cama al aire libre, ya que el polen puede depositarse sobre las telas. Cambiarse la ropa después de permanecer en el exterior y ducharse, puede ayudar a retirar partículas que hayan quedado adheridas al cuerpo o al cabello.
Irrigación nasal: una precaución importante
La irrigación nasal con solución salina puede utilizarse como una medida complementaria para remover secreciones y partículas presentes en las fosas nasales.
Hay una precaución que no debería pasarse por alto: el agua utilizada para una irrigación nasal debe ser segura.
No se recomienda utilizar directamente agua de la canilla. Los CDC indican utilizar agua destilada o esterilizada, o agua previamente hervida y posteriormente enfriada. Aunque las infecciones asociadas al uso de agua contaminada son infrecuentes, pueden ser graves.
El diagnóstico es clínico
No existe una única prueba que, de manera aislada, establezca el diagnóstico de rinitis alérgica. La evaluación comienza con la historia clínica y el examen físico: qué síntomas aparecen, cuánto duran, en qué momento del año se presentan y qué exposiciones parecen desencadenarlos.
Cuando el diagnóstico no es claro, la respuesta al tratamiento no es la esperada o es necesario identificar el alérgeno responsable, pueden utilizarse pruebas cutáneas o determinaciones de IgE específica en sangre.
Un resultado positivo indica sensibilización, pero debe interpretarse en el contexto de los síntomas y de la historia clínica.
¿Cuándo consultar?
Conviene realizar una evaluación médica cuando los síntomas se repiten de manera estacional, persisten, afectan el sueño o las actividades cotidianas, o no mejoran con las medidas habituales.
También debe consultarse ante la presencia de tos recurrente, sibilancias o dificultad respiratoria, especialmente cuando estos síntomas acompañan a la rinitis.
Reconocer el patrón de los síntomas permite diferenciar una posible alergia de otras causas de rinitis, identificar sus desencadenantes y definir el tratamiento más adecuado. Los síntomas que vuelven cada primavera no deberían simplemente naturalizarse.









